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- Pasillo para
gatos
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- Nos encontramos
cinco calles abajo
- y la cocina dejó
de ser el refugio de las ratas.
- Nos encontramos
para cruzar las calles
- y desperdiciar el
cigarro a la vuelta de la esquina,
- el comedor dejó de
ser el lugar perfecto para esconderse
- tras los manteles
que nunca han de mover.
- Nos encontramos
para esconder el laberinto de los ojos
- y cargar las
compras de la semana.
- El espejo dejó de
robarnos personalidad
- y el televisor
dejó de ser el centro de atención de los miedos y los quejidos.
- Nos sentamos en el
parque de la esquina
- ha construir
murallas al lado de nuestros pies
- porque los zapatos
viejos estorban en el closet
- y dejamos que la
ropa se fuera acumulando en el sillón.
- Ya para qué seguir
con el calvario de los gatos maquillados.
- Dejaremos de
encontrarnos
- y tal vez la
próxima semana nos tomemos un café.
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***
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- Amor, hay días en
que vigilo el pasto desde aquí
- Y se me da crecer
en la tierra
- Como un parásito
orgulloso de su baile.
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- Hay días en que
respirar se me hace constante
- Y me parece una
molestia para el vecino,
- Pero él no sabe
que padezco de estas perversiones,
- Ignora que he
dejado de ser artificio de colmena
- Y que he
construido un plano bajo el suelo
- Donde ni él cabe
ya.
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- Amor, desde hace
días he visitado las plazas públicas
- y el comercio se
me hace molesto
- pero suelo
encabezar las filas de las tiendas al dos por uno para no perder la
costumbre,
- como cuando
vaciábamos el bolsillo izquierdo llorando de culpa
- y temblando de
orgullo.
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- Está vez me he
cansado de caminar,
- De tomar el
autobús,
- De esperar que
alguien me lleve en su carro,
- Me he aburrido de
ver el cielo
- Amor, la crisis de
la vida normal se acumula en el ojo
- Mejor busquemos un
poco de tierra
- Y comenzamos a
independizarnos del humus subterráneo
- Y crecemos como
parásitos robustos
- En la boca de los
gatos.
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***
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- Amanece al borde
de la calle
- Pasiva,
- Respira la humedad
de planta subterránea
- Con las ojeras más
grandes que la culpa.
- Asemeja una
pregunta bajo el brazo.
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- Deja de silbar,
pequeña conciencia.
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- Deja que el norte
camine un poco más al sur.
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- Hay noches en que
velar a los gatos es lo único que parece sostenerte,
- Pero también los
basureros guardan tesoros oxidados.
- Olvidas que los
perros te salvaron la vida
- En el dibujo de
aquel ocaso metamorfoseado.
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- Deja de olvidar,
- El olvido solo
mata 27 neuronas por hora
- Y ya no puedes
perder menos del doble.
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- Camina pequeña
conciencia en los ojos del escarabajo de oro
- Y restaras las
horas de las arrugas que te dejaron los sueños.
-
- Ya no queda más
que volver a la inconciencia
- Y desdibujar la
cara
- Volverse 1igual a
1
- Y la suma vuelve a
dar lo mismo,
- Pero ya dejó de
molestarte la comida fría.
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***
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- Un poco de
paciencia señor,
- He venido tarde
este día
- Y los demás
también.
- Me reclutó un
ejército de hormigas
- Y las cosas se
hacen cada día más pesadas
- para los
murciélagos que habitan mi cabeza.
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- Un poco de
paciencia señor,
- He dormido solo
tres horas colgado de la pared
- He dormido con
agujeros en el zapato
- Pero aun tengo
dolor abdominal rezagado.
-
- Un poco de
paciencia señor,
- He dejado al gato
esperando su comida.
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***
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- Hoy volví a tener
ese sueño
- Donde te escondías
de los pájaros
- Y yo simulaba
olvidar los rostros
- Volví a soñar que
abejas nos seguían
- Y todo se iba
quedando ciego
- Mientras me
sentaba a tomar café y a fumar frente al televisor
- Con tu gato
arrullándose en mis piernas.
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-
***
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- Hay días en que la
los gatos anuncian la llegada de los ancianos
- y trabajan los
ojos para esconder los árboles
- y te das cuenta
que has regresado
- y ya no hay nadie
que te visite,
- ni te extrañe.
- Ya no hay nada que
disfrace la pena y la culpa.
- Todo se quedo
refugiado
- en las cámaras
fotográficas
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-
***
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- Tú gata me odia
- y he sepultado
todo el polvo bajo la cama
- ya no me deja
dormir.
- Todo se ha ido
bajo la puerta.
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- Tú gata me odia.
- Ya olvidó quién le
dio el último abrazo
- y gracias a quién
ya no le teme a los roedores,
- quién le dio de
comer
- y recogió la
última piedra en que se sentó a llorar.
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- Sentada en una
piedra
- se queja de la
falta de talones,
- de la falta de
ataduras
- y de cómo se
dibujaba la piel.
-
- Tú gata me odia
- y ya no cabe mi
mano húmeda en tu espalda
- porque a ella le
dan risa los grillos
- y a mí me estorba
tanto residuo de su piel.
- Se fue todo
- hasta la culpa.
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-
***
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- Un día estaremos más lejos de lo
que quisimos.
- Soy el sudor frío de la noche
- el que apacigua la tiniebla de
madrugada,
- mientras el parabrisas se nubla
- con la mirada de los murciélagos
-
- Soy el nudo en la garganta de la
noche
- cuando los gatos no pueden cantar
- y dibujan con sus patas un nido
de arañas
- para poder adornar las ventanas
de los vecinos viejos
- cansados de morir de culpa.
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- Soy el corazón roto de la noche
- del enjambre de pericos que dejó
de posarse en el balcón
- por acariciar mejor el sonido de
la mañana.
- El sol definitivamente volvió a
salir
- ellos ya no volvieron.
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- Soy el ocaso de la noche
- mientras el gato se arrulla en mi
rodilla
- y el incienso se dibuja en las
paredes de la habitación,
- en la ventana, en la puerta
- y regrese al cúmulo grisáceo de
mis ojos.
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- Soy el reloj de la noche
- y se detuvo
- una vez más
- se detiene
- y un día estaremos más lejos de
lo que quisimos
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- ***
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- Esta necesidad de páginas
muertas,
- amarillas, tornasol.
- Ese volver y no querer,
- esa sensación de pregunta en el
hombro,
- ese aullar caucásico,
- esas ganas de envolver el sueño
entre serpientes.
- Siempre esa necesidad de paginas
muertas,
- solo esa trae un ropero escondido
entre los ojos,
- un agujero de culpa en el paladar
- un maullido a las tres de la
mañana
- una caricia de almohada
- una noche en que el gato te
mantiene en vela
- y el espejo vuelve a la vida.
- Todo sabe a vidrio
- y a compañía de olvido,
- Todo es una necesidad de páginas
muertas.
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- ***
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- Comenzamos con el delito de
pensar que el oro es eterno
- Y que las murallas no se
destruyen con un suspiro
- Siempre hemos ido dibujando la
cola del gato en las sienes
- Para que sea menos angustiante la
necesidad de morir
- Siempre hemos vuelto al
primigenio mundo de los ratones
- Cuando padecemos el mediano
cansancio del buen vecino,
- la costumbre de angustiarse a
las tres de la mañana
- Y de vigilar el sueño de las
paredes de la habitación
- Cuando acariciamos el atardecer
de los abismos
- Y la psicosis del medio día sin
sol
- Nos escondemos bajo la mesa
- Con el deseo de huir de la
muchedumbre
- De la cortina sin miel,
- Huimos de todo
- Y de nadie
- Solo huimos
- Caminamos en círculos
- Buscando el oro que se perdió
bajo el zapato
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- Las 7 vidas del gato
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- Son tranquilos, que no es
sinónimo de aburrido.
* Son lindos, incluso llegan a darle un aire de sofisticación al hogar.
* Son muy compañeros y cariñosos.
* Son divertidos, a veces tanto como un perro, solo hay que averiguar
que juegos y juguetes le gustan.
* Tienen una gran capacidad de adaptación, pueden vivir en departamentos
o casas con jardín.
* No ocupan mucho lugar.
* No hay que bañarlos cada 15 días, solo unas muy pocas veces por año.
* No tienen mal olor!!
- * Son silenciosos, poseen
almohadillas en su patas.
* Pueden esterilizarse tanto la gata como el gato.
* No necesitan paseos dos veces al día.
* Se los puede dejar solos durante varias horas que no se vengara,
asustara o fastidiara.
* Si salimos de casa y olvidamos las luces apagadas, no ocurrirá nada,
son animales nocturnos!!
* Si compra la comida balanceada, se los alimenta una vez por día.
* Se pueden tener varios en un departamento.
* No forman jaurías.
* Pueden convivir con otras mascotas como perros, aves, peces,
reptiles...
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- Si bien los gatos, son
independientes, llegan a ser muy apegados a sus amos, tanto que a
veces la gente no puede creerlo, su cariño es incondicional, son leales
y no traicionan como dicen las malas lenguas, son fieles compañeros que
nos alejaran las horas de soledad.
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- ronroneo nos da sensación de
seguridad y suben la auto confianza
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