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- (La
presente compilación y selección de poemas de Maya Bejarano, ha sido
realizada por la poeta salvadoreña Maria Cristina Orantes)
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- Disputé con una papa,
- de hecho con dos papas,
- que ellas son metáfora.
- Lástima
- porque si hubiesen sido papas de verdad
- no hubiese disputado con ellas.
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- Estoy de prisa y no puedo
- conversar contigo sobre la gracia
- ya que mi cuerpo entero está en gracia
- y mi lengua se mudó a tu plática de amistad.
- Con la línea de la noche
- La nuez se ha partido,
- La luz ausente,
- El aire puro y negro.
- Mi pensamiento no es claro,
- mi voz lleva adentro largas cuerdas
- y con ella cantan mi gracia
- miles de enanitos tan pequeños
- que por eso, ¿entiendes?
- Estoy de prisa y no puedo conversar
- contigo sobre la gracia
- porque mi cuerpo entero está en gracia.
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- PALABRAS
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- Palabras
- arrodillaos ante la vida.
- Palabras
- arrodillaos ante la realidad.
- Palabras
- que el hondo silencio sea anterior a las
palabras.
- Fuerte presencia precede a las palabras
- arrodillaos y yo actuaré
- con cuidado, con fuerza, con amor,
- pasaréis a la esencia del pensamiento.
- tocaréis la esencia del sentimiento
- y yo actuaré con afecto y comprensión.
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- UNA MUJER CON UNA CASA EN LA CABEZA
- (Poema escrito para una escultura de Yaakov
Dorcin)
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- Tengo una venda.
- Una venda de acero duro que todo lo cubre.
- Tengo la nariz herida que funciona como un
ojo abierto
- y tengo un ojo que es como un pequeño barco
de vela
- que vigila mi casa.
- Mi casa en mi cabeza vigila
- como un montón de paja y deshechos,
- en innombrable cantidad,
- clavos y chinchetas, tornillos y muelles.
- Yo soy una fugitiva
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- EL FILAMENTO ÓPTICO
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- Y será y será y será
- la mitad de la mitad de mi rumbo
- hacia la estrella del alma
- montada sobre un filamento óptico
transparente.
- Fui un tenue rayo de luz, una frecuencia
sonora,
- un número binario en mi interior,
- una palabra, y otra, y otra
- cual pulsaciones de oscura luz de un cordón
eléctrico
- que transmite trémulas señales.
- Ondas, ondas cortas como tormenta
- de un extremo al otro de la tierra:
- y allí, en el extremo, volverá el número
encantado
- para ser, en fracción de segundos
- un número corriente.
- Desde el delgado filamento óptico
- un estrépito se escucha
- como desde el pozo de un sueño: “Te amo”.
- Ángeles y palabras desde los florecientes
filamentos
- iluminan cientos de flores
- con una velocidad cercana a la luz
- y esto es sólo la charla
- de un rayo láser en la pinza de un filamento
óptico
- delicado y fiel , delgado y hueco como un
acorde,
- transparente cual vidrio, opaco como una
hebra.
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- MANOS OTOÑALES
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- El sorprendente y engañoso calor del otoño es
breve,
- se desliza como un vestido de moda en el
perchero;
- y alrededor de los delgaduchos nervios de la
ciudad
- los arqueados cables apesadumbrados
- sobre un fondo que se torna rosa, gris oscuro
y negro
- hasta que desaparece en el anochecer.
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- Endebles eslabones
- se cierran alrededor del estridente corazón
azul
- y a través de ellos
- el mar se hunde en la clandestinidad
- revistiéndose con el aire azul.
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- Yo me comparo
- con la trémula y blanca carne
- de una ostra
- mintiendo en los umbrales
- de la cesta de piedra de la tierra,
- y en los ojos de un Dios de deseo
- el fin se acerca entre las manos del tiempo.
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- POESÍA
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- Ahora que su piel está limpia y perforada
- con la verdad esencial
- como un colador,
- la poesía puede ascender.
- Se inclina un momento sobre su maquillaje,
- mesa y rostro en el espejo.
- cualquier viejo espejo se encontrará en una
tienda
- en algún otro bazar y saltará.
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- Riéndose de si mismo
- cada grito, línea y color se ahogarán
cuidadosamente,
- así para no equivocarse
- con las máscaras,
- ella tendrá que borrar
- y limpiar con agua y jabón el espejo:
- una vasta pista, un toro atento
- mirará dentro del rostro de Doña Poesía
- inclinándose dentro de su propia reflexión.
- Estornudarán los húmedos cuernos.
- ¡Vamos a esperar y a contemplar
- qué tan lejos llega ella!
- El toro en el espejo
- y la poesía revistiéndolo.
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- PROCESADOR DE DATOS 60
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- Cuando lo doy por supuesto mi rostro es
bello,
- algo gira en el núcleo recóndito hasta las
profundidades
- y se hunde en la oscuridad.
- muy lentamente se despierta para vivir
- ese ángel de mi intimidad,
- mi íntimo espíritu que se mantiene suspenso
en el aire
- extendiendo su dedo hacia fuera: hacia un
humano rostro sobre mi,
- porque comprensión es germinación
- con un toque de inspiración y eléctrica
belleza.
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- Los objetos circundantes danzan,
- quizás hablan de sus más personales
frecuencias,
- semejan vastos y apasionados cuencos,
- como si un secreto código se hubiera
resquebrajado
- y abierto para ellos.
- Nosotros, asimos la estructura interna
- y esta se multiplica en su belleza.
- Talvez el rostro sea también una abstracción;
- como dice una escritura:
- desde el momento en que se ofrece el primer
sacrificio
- el pan del ritual, el cual significa:
- frente, boca, nariz, mejillas, ojos, mentón y
cabello.
- Se toma el pan del ritual y se corta en
trocitos,
- luego el rostro desaparecerá, será
sacrificado
- y sus sobras sólo serán un abstracto enigma.
- ¿Qué es lo que cuelga detrás de su rostro que
debe ser aclarado?
- Es necesario arrebatar algunos puntos fuera
de un espacio
- y distribuirlos aparte y tardíamente como en
un mosaico:
- nariz, boca, ojos, y frente volverán a
fijarse en sus lugares
- en la incisión de la estructura,
- la estructura de la belleza y del
entendimiento.
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- Cuando lo doy por supuesto mi rostro es
bello,
- expandido hasta las dimensiones de una amplia
puerta
- en cientos de sombras de color sobre el
papel.
- En el barro, ángulos y cortaduras.
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- MOVIMIENTOS
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- Los objetos se mueven,
- la cucharita pierde su identidad y su forma
de ser,
- así mismo el vaso pierde lo suyo,
- la silla,
- el honorable armario,
- la caldera,
- el tenedor,
- el mantel,
- la respetable mesa,
- la cama,
- el libro,
- la librera,
- el vestido;
- únicamente los trapos están contentos
- de que todos sean iguales y se parezcan a
ellos.
- Y tan sólo el reloj permanece en su tiempo.
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- TODO SE RESUME EN
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- Todo se resume en
- calentamiento solar y antenas,
- todo se resume en un pañuelo negro en el
cielo,
- todo se resume en cielo,
- todo se resume en horizonte,
- todo se resume en la fealdad israelita,
- todo se resume en la belleza urbana,
- todo se resume en el ocaso,
- todo se resume en el color rosa,
- todo se resume en palidez,
- todo se resume en brevedad,
- todo se resume en negro sobre gris,
- todo se resume en luces encendiéndose y
apagándose,
- todo se resume en…
- todo se resume en un atardecer,
- todo se resume en un sentido de distancia.
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- HABLO SOBRE MI MISMA
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- Generalizando hablo de mí,
- hablo de mí en preguntas,
- hablo de mí en visiones.
- Qué digo de mi misma:
- que me veo en preguntas manoseadas torpemente
- colgando de altos árboles
- sobre las voces de las escaleras.
- Hablo sobre mí fuerte y bajo,
- alto y suavemente.
- Monótonas y torpes voces.
- Hablo de mí en la simplicidad de los caminos,
- estoy en las calles, atravesando las líneas
públicas
- en tiempos regulares;
- y a veces…hablo acerca de ella:
- una estrella mujer, una tempestuosa joven.
- Cuando hablo acerca de su envoltura en el
viento,
- de cuando se encierra en su palabra
- y habla sobre si misma, la diafanidad la
envuelve
- Yo permaneceré generalizando al hablar acerca
de mí,
- hablaré de mi es simples hechos y bagatelas
- mientras pierdo mi asidero acerca de cómo
hablar de mi misma.
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- CANTO DE PÁJAROS
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- Temo cantar
- porque el canto de los pájaros teme cantar.
- Nosotros podríamos seguir las fibras de la
tristeza
- hasta la siringa en una compleja estructura
- como la misteriosa esfinge, defectuosa y
sorprendente.
- Porque debemos lastimar el ave con tal de
revelar su secreto.
- No es necesario andar a tientas en la
oscuridad
- para sacudir la caja de música dentro de una
cortina de luz.
- Allá en lo profundo, en el pecho de un ave,
hay un triángulo
- que contiene en su base una protuberancia
- y dos delgadas membranas
- para tocar en un aire interminablemente…
- Nosotros debemos seguir el nervio que produce
- ese canto de pájaro, esa joya.
- La tristeza se siente al cantar;
- se tensa y destensa como cable electrónico
- y se graban sonidos desde una caja de música;
- por esa caja de música temo cantar,
- porque el rico canto de un ave
- en orden de explicación ¿debemos
profanarlo?...
- el aparato es grande en una mente nucleica y
sorprendente,
- el sistema se reserva en el escondrijo de
carne, hueso y melodía,
- las notas en un tono.
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- La misión del canto es para el hombre, no
para la mujer.
- Ella escucha. El canta sin poner un huevo.
- diez horas en un día de primavera
- que crece como una inundación con el verde
canto,
- verde e ideal canto;
- el ave masculina canta y escucha;
- la señal de su canto se oculta
- en su cabeza como la eternidad;
- el canta y se escucha a si mismo: borra,
cambia
- y rehace de acuerdo a su oído.
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- Completamente solitaria
- la inmaculada máquina de cantar me sorprende.
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- SITUACIONES DE GUERRA
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- La estructura del alma,
- la geología del alma humana
- siempre incluye lava ardiente,
- la guerra siempre en ebullición.
- Allá la guerra es una constante presencia
- de la desintegración del asunto.
- Bajo el colorido del carrusel, las ruedas del
placer.
- Las débiles y brumosas cafeterías
- donde las manos remueven algo dulce,
- un sabor intoxicante,
- y puede ser un infante también.
- Bajo el escenario
- el salón de los conciertos,
- las sillas del salón de clases y los
pizarrones;
- bajo los marcadores
- ruta, relojes;
- bajo la vida
- siempre oímos acerca de la desintegración del
asunto,
- luchando por estar bajo las montañas de
agresividad.
- Olvidada de lleno bajo las montañas citadinas
- encerradas en el graffiti,
- que nervios altaneros volcaron boca abajo y
dejaron lejos
- para ver y escuchar,
- distinguiendo en toda esta fatalidad lo que
será
- un hombre cohete
- mostrando su recurso,
- criaturas inequívocas,
- instrumentos para delinquir,
- hurtando sobre los límites,
- incitando sentimientos intestinos
- en gente intestina
- mediocre y ordinaria,
- gente de los hogares de enfrente en sus
borrados uniformes
- tratando de escapar,
- tratando de guardar la silueta del rostro que
se fue
- y condenados al fracaso.
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- Los mismos giros de la guerra
- dentro de cada agujero,
- la guerra está en el aire
- y en la boca herida que canta a toda costa.
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