Marco Massoni-Oyarzún

 

Antología poética

 
 
 

 

 
 
I
He amado una golondrina,
se coló en mi cama
como un  murmullo.
Destapó mis deseos más impajaritables.
Con la fragilidad que merecen las lágrimas
su sonrisa envolvía mis sentidos, cuan hipnotizador...
Nos conocimos poco a poco.
Entre cantos y silbidos,
se creó nuestro lenguaje imperecedero.
 
Nos ocultamos,
 
ella bajó sus alas
yo bajo mi boca.
 
De pronto (porque el tiempo es una abreviatura,
un instante) nos amamos en silencio, a la distancia.
Secretamente dibujamos un verso amorfo,
pero lleno d sentimientos.
Era transparente, luminosa,
hasta que abrió sus alas y
se fugó por la ventana
©Marco Masón Oyarzún
De: Relaciones peligrosas
 
 
 
III
Veredas lloran tu tardanza,
crepúsculos que asoman a mediodía.
Viejas casas esconden el tesoro
d tanta historia pegada a sus tablas.
 
Pasas indiferente a mi saludo,
mientras trato d arrebatarte un segundo d mirada.
Te alejas oculta en tu misterio,
caminas con el paso que da una constelación
n el universo, y pienso que sería bueno
sacarte d tu centro,
gravedad que tiernamente sostiene tu sonrisa.
 
Escondido en estas calles
imagino tus labios comulgando en alguna plaza,
y esta mano aprieta tu pecho
inflamado d gloria, tu boca responde con un exhalo,
ya no hay límite
 
distraigo mi mente
en los escaparates desta  ciudad baldía
y repaso algún verso d Pound,
 
mientras tu pelo corre libre por el parque.
©Marco Masón Oyarzún
De: Relaciones peligrosas
 
 
X  
Náufragos
en el horizonte vertical desta película
 
sin actores más que las palabras
Perpetua lleva d la mano a la Algerian
Naufragan unas a otras enesta pantalla
realidad sobre sí misma
 
salúdanse  las vocales  y consonantes
acurrucadas entre sí para desterra rel frío,
d nada sirven sin las otras,
grafemas sin sentido
al quedar solas,
esperan l(a)o que sigue
para darse mutua
existencia.
©Marco Masón Oyarzún
De: Poemas para armar
 
 
 
XI
Amor, amor,
palabra cantada por los poetas
muertos y vivos, indescifrable enigma
que sesconde y llega una tarde o una mañana
para dilucidar la esencia.
Estado espiritual d todas las cosas,
visible en los amantes,
invisiblen
la respiración d una flor
e nel caminar d un gato
e nel cantar d un grillo
en la caída fugaz del sol sobre los techos
e nel plato cocinado
e nel vino
en la escoba que sacudel polvo
en cada gesto
en cada movimiento terrestre
en  cada órbita galáctica
©Marco Masón Oyarzún
De: Poemas para armar
 
 
 
A MODO D PRÓLOGO.
 
Canto a la magia del ser,
al cuerpo extendido,
 raíz d toda ciencia,
toda religión.
 
Sí, es cierto que algunos lo marginan,
lo esconden como pecado,
¿Qué pecado hay en amar?
Que secreto más hermoso el del cuerpo,
tu vulva húmeda, recibiendo mi falo.
 
Tu boca extrañamente mojada, como seca,
delirante, en el abrazo que todo lo abarca,
mientras tendidos en las sábanas,
comprendemos lo que realmente somos.
Como no alzar la voz  y cantar 
a la maravillosa esfera del sexo,
 razón d toda existencia,
el que yo este aquí,
y tú lector, allá.
 
Única verdad que comprendemos sin razón alguna, 
que todos sabemos hacer sinir a la escuela 
y en que todos, democráticamente todos, 
coincidimos ques una d las maravillas d la vida.
 
Para eso hemos nacido, no para acabar al mar,
que sel morir, 
sino para ir al mar ques el vivir. 
energía vital que nos hace respirar.
 
Porque para eso nos vestimos, para desvestirnos,
nos perfumamos para sudar,
te cortas el pelo, te afeitas,
(si eres ella) te pintas, te adornas,
con el único fin que hay en tu ojo,
el encuentro
y la necesidad del encuentro,
con esa mujer o ese hombre,
según sea el caso
©Marco Masón Oyarzún
De: Versos desnudos
 
 
 
III
Lejos, en algún lugar, tú y yo
tomados d la mano
entendíamos d sobra los tratados escolásticos,
te burlabas dellos, recuerdas...  entonces me besabas,
para que comprendiera que eso era un absurdo,
tan absurdo como un beso sin alma.
 
Lejos, en algún lugar,
nos desnudamos
(la lluvia comenzaba a caer)
dejabas que te lavara,
en un jardín secreto, y me amaste
como sólo tú
sabes hacerlo
bajo ella.
©Marco Masón Oyarzún
De: Versos desnudos
 
 
 
I
Santiago 1º de mayo de 1983.
 
Devoran lo sojos la noche,
afuera suenan las bocinas,
  ventanas cubiertas,
escondidas,
ocultando a los moradores del silencio.
  la calle tomada,
barricadas emitiendo señales d humo,
protestando, negando,
     un auto incendiado,
arde, arde...
Una tanqueta recorrel perímetro
la calle es suya
y el país en esos días,
en que      las ideas son secuestradas
 
llora mi pequeño hermano pensando que hay guerra,
que las bombas caerán sobre nuestras cabezas.
Sescuchan disparos,
disturbios,
luz cortada,
sólo quedan velas y la radio Cooperativa
transmite clandestina los pormenores jamás contados.
Filmamos con cámaras d cartón
y el zoom d un vaso d yogur.
  Estuve allí.
©Marco Masón Oyarzún
De: Trilogía vital
 
 
 
II
Nacen muertos  en alguna parte,
cortadas las yugulares
¿Era realmente necesario?
Nada, nada, nada, nada
valía una gota d sangre,
menos una vida,
¿Qué razones?
¿Qué sentido, que camino más horrible?
Un hermano matando a otro,
d su misma patria,
d la misma madre tierra-lluvia.
Ni la economía d libre mercado
vale una gota d sangre, nada vale una vida,
no importa d que bando que color,
nada vale más que la vida.
La muerte cabalgando con su sable,
Intrépida y feliz por aquellos días,
asomada en los balcones delinfierno.
©Marco Masón Oyarzún
De: Trilogía vital
 
 
 
IV
Esta tierra se lavó en sangre,
lloró sangre,
vistió sangre
 
Los grandes pueblos, naciones, repúblicas, estados, imperios, civilizaciones, culturas,
se han levantado d las cenizas
para construir un nuevo orden,
ahí están los japoneses, líderes d la economía,
los alemanes edificaron una potencia
después d la guerra,
los yanquis son lo que son después d la Secesión
somos iguales
Ha llegado la hora d levantarse,
la unidad es vida/ la división muerte,
dejad d ver el pasado, mirando el futuro,
creando una nueva esperanza,
que mejor regalo para los que cayeron que una patria nueva donde poder respirar.
     
Las heridas no se borrarán ni con justicia
ni con venganza, ni con la muerte d cualquiera,
la herida seguirá allí, por siempre,
la única manera quésta cicatrice,
al menos por fuera
 
formar un nuevo amanecer, henchido d igualdad, respeto, amor.
Políticos dejad d dormir, despertar a las necesidades
desta nación, deste Edén
¿Acaso no es posible que
cada chileno sea accionista d su país?
Cada uno albergando las ganancias del cobre,
las industrias y empresas que utilizan nuestro dinero, nuestro.
¿Por qué no es posible?
Si es posible clonar un ser humano,
El Estado Es De Todos, no d unos pocos,
porque entonces en Codelco algunos ganan
lo que otros en toda su vida nunca juntarán,
accionistas d una gran empresa,  
repartiendo las ganancias, en salud, educación, transporte,
o que te llegue un cheque, por las utilidades que nuestro dinero a reportado.
 
 
Chile despertad,
levantaos,
empresarios dejad d pensar sólo en ustedes,
repartid las ganancias equitativamente
¿Por qué sólo vosotros habéis de ganar?
si pueden también ganar sus trabajadores,
pero cortan y descuentan lo que más pueden a sus obreros, para pagarles menos,
cuando ustedes han doblado las utilidades.
Sustituir esa mentalidad es el objetivo,
para que seamos una nación desarrollada,
para ello, todos debemos ir hacia la misma meta,
como los bueyes tiran al mismo tiempo para
avanzar.  
©Marco Masón Oyarzún
De: Trilogía vital
 
 
 
V
Juventud alzarse en busca del futuro,
éstes vuestro, igual esta tierra, que alberga a sus abuelos, a la memoria, la vida.
Llenad los días venideros
con la esperanza que habita en vuestros ojos,
el astrolabio d sus corazones
ha d llevar a Chile al progreso,
no sólo al material sino también al del espíritu,
en que las artes y el pensamiento,
que brotan cuan leche saliendo del pezón,
brillarán al fin eneste nuevo Chile d Edén que la lluvia bautizará.
Tomadlo con vuestras manos,
como alfarero moldearlo,
asumid, asumid, la vida es vuestra,
galopa libre por los campos, las ciudades, y en los dormitorios descansa imperceptible, en ustedes.
 
Osorno diciembre del 2000.
©Marco Masón Oyarzún
De: Trilogía vital
 
 
 
II.- EL SOPLO D LA VIDA BAJÓ
 
escribiendo
cada objeto sin palabras 
llegó como un sueño entre las rocas
imperceptible  /  inaudible 
palpó cada músculo sin tocarlo
sin quéste existiera siquiera 
fuencallando en las playas d los seres
sin estos darse cuenta
como una cadena d perlas
enlazó los segundos / las respiraciones
©Marco Masón Oyarzún
De: Monólogo del Poeta
 
 
 

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