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Luis Paniagua
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Antología poética |
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PARQUEPara M. M y W.
R. Pesa la memoria Gotean los días pasados de una herida a punto de cerrarse pero no sana Es un parque Es un mediodía El invierno recorre las calles circundantes Moja como un oleaje Los litorales del recuerdo Es este mismo sitio Quince años atrás: Vestías la tarde Como un atuendo de plumas Flotabas Entre las ramas de los sauces Y el tiempo Como un hormiguero Hervía Son las cinco de la tarde El sol asoma apenas sus intenciones Hay una mujer cubierta por mis labios Digo su nombre Y esta a dos pasos de tocarme Digo música Y una parvada dibuja signos en el cielo Digo silencio
Todo se detiene La mujer duerme Sueña con pájaros Que atraviesan los muros de la tarde Luego sueña el mar Yo escribo encaramado en una barca Cruzo su sueño Galerías reminiscentes Que se quiebran al sonido mínimo Túneles oscuros Que ilumino con mi tea de soles
Escribo sueño Y pasan por mi frente Los párpados del mundo Cerrados para sí Y es todavía la tarde Y todo esta en calma Hay de repente Las cosas de este mundo Dormidas Se sueñan a sí mismas Si las toco Despiertan Hablan por el tacto Se mueven pero no las vemos Porque aún no abrimos los ojos Todo esta quieto El silencio pasa su mano insomne Por el lomo del día (Perro furibundo que sólo el amo aplaca que sólo el amo aprecia)
Canta su canción el silencio Y enmudece todo El follaje de los árboles Cae Como una mirada Sobre quien habla Golpean las puertas del mundo Sus verdes nudillos Se abren éstas: El tiempo está dormido Sin conciencia Existe En otro sitio No en este Se abren las puertas: Todo se mueve Hay una danza monocorde Los objetos Sin nombre Son Se tocan Se miran Se penetran
Todo se mueve Todo hace ruido Pero es aquí Del otro lado del umbral Del umbral que está en este sitio Que es todos los lugares Todas las cosas Sincrónico El festín El aquelarre Se expande En el principio Una mujer me abrió Las puertas del mundo Y se han ido cerrando Poco a poco Sólo de vez en vez Por las rendijas (El poema) Lo miramos Ahora Que todo está quieto Desde hace siglos O sólo dos minutos Una mujer me abre las puertas Del mundo Todo se transfigura Se transforma Se tránsfuga Viene de nuevo el golpe Del oleaje Del tiempo Estoy ciego Las cosas se cierran tras de mí Se mueve el poema El tiempo regresa Mastica con sus dientes infectos La existencia del todoquesomosmundo Estoy ciego y veo Las cosas inmóviles Las cosas me pesan Como el letargo de estar vivo. El azar es lo único que conservamos De aquella casa real Es el parque Yo estoy sentado En medio de la noche Serpentea la nostalgia De las cosas perdidas
Prendo un cigarro Lo fumo con la calma Que las horas han dibujado en mi cuaderno Expulso el humo Como quien ignora que existe la muerte
En la oscuridad Avanzan las murmuraciones De los grillos
SUEÑO PERPETUO
Para Octavio Paz
RECORDATORIO PARA UN BREVE FINAL
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