Francisco Figueroa

Antología poética

 
 
Publicar.
 
Mis libros duermen en el tronco de algún árbol
alguien deberá cortarlo
transportarlo
procesarlo y foliarlo
 
Entonces,
cuando el último estudiante de letras se gradúe con honores
un plantador honorable estudiará si mi verso
merece foliar un buen árbol.

 

Norte-Sur
 
Guardo silencio porque sí
¿tiene sentido el grito?
las palabras se atorzonan de insignificancia ante los oídos del norte
ante las mentiras que se hilvanan en los rascacielos dorados
amenazantes de la vida
indiferentes ante la miseria y la pobreza
mientras se cuelgan en el diccionario verbos despreciables e hirientes
ar, er, ir
matar
corromper
dividir...
 
No me gustan esos verbos
prefiero los que acaban con or y ur
amor
al Sur.
 

 

Mea Culpa
 
Por este medio
hago constar que nunca dije nada en serio sobre la vida
que las peregrinas nostalgias me dieron apariencia humana
y que en realidad nunca amé el silencio ni la soledad
 
Por este medio me hago responsable de mis homicidios a la hermandad
y de las papalotas negras que les enviaba a mis amigos
 
Asumo la complicidad de las conspiraciones que dejaron sin padres a los huérfanos
sin tibias cobijas a las viudas
sin amistades perdurables a los profetas
 
confieso que nunca me puse en los zapatos de los demás
que siempre anduve con las botas puestas cuando caminé sobre las aguas
que le prendí fuego a los testamentos más onerosos
y nunca estuve satisfecho con el éxito ajeno
 
Es más
asumo que le quitaba los caramelos a los niños
y que escriví con mala hortografilla
para que nadie me entendiera en la pozteridá
 
Soy culpable, lo acepto
de haber detestado a los policías
de haberme orinado en los calzones y los cadalsos
de reírme del cura a la hora de la ofrenda
y de haber escrito tristes cuentos apegados a la realidad
como si fueran originales
 
De todo me acuso
excepto de una cosa
yo no inventé la poesía
 

 

Su Mirada
 
Usted me gusta…
usted tiene colocha la mirada
es muy colocha
 
Tiene una miradilla de pajarito silbador
de huidiza ave siempre despierta
muy inteligente
 
Me gustan sus ojos que aletean en cada sonrisa
no son los que usted mira en su espejo
son los que invento yo en cada encuentro
en cada palabra
en cada momento
Tiene usted unos ojos impajaritables
no existen resguardos posibles cuando usted me mira
cuando somete al combate su otear perfecto contra el mío
y peor aún cuando lanza sus chistes (ji ji ji)
 
Usted me está haciendo loco
me está amarrando las manos
me está aculerando el alma
 
Usted es muy bonita
no tiene el gran cuerpo de la modelo de anoche
es sólo usted
sola usted defendiéndose con las palabras escuetas y directas
la que construye caminos de entendimiento y paz cuando la miro
 
Es solo usted
sin nosotros la que me gusta
 
Quiero su mirada otra vez
una y otra vez
es como un salvavidas de mi vida la que acude a cada encuentro
 
No sé si lo sabe
pero su mirada es un grave problema
muy loco
 
Guarde su mirada en la gaveta de su tocador
póngasela cada vez que salgamos juntos
consérvela
que nunca se le pierda
 
Es un tesoro demasiado hermoso
que solo yo quiero robar
 
Silencio de cama
 
Ahora dormí bajo el velo de tu presencia
con la dulce alegría tonta de los quince
con el solcito arrullador y anaranjado de la mañana
con la lluvia regando mis sentidos.
 
Hoy estuviste aquí como siempre
alumbrando el amarillo resplandor de mi sonrisa con las chicharras de la noche
cobijando la obscura osadía del poniente
 
Hoy
cuando tus manos me tocaron
quise besarlas,
aves migratorias del amor
fuente inagotable de alegría y llanto
de esperanzas aún ingenuas
de alegrías de inmaduro
Hoy viniste al pie de mi cama a cobijarme
a decir tu pentagrama de palabras
a platicar de ti y tus albergues temporales
a explicarme que la vida sólo se vive una vez
y que mueres con el sueño cada noche.
 

 

Hace un año
 
Le hace falta una estrella a la noche
un subterráneo perfecto de soledad amorosa
una mirada purificada con filtro de cigarro
una amarga compañía embotellada
un filoso saliente a mi techo de vidrio que rompa tus piedras
y el agua de este huracán septembrino
hace falta tu calor femenino de tormenta
tus afectuosos labios pronunciando consejos
nuestras ansias de volar hacia un bodegón más escondido.
 
No suenan igual las sinfonías de chicharras cuando no estás en mi jardín
añoro tu mirada verde
tu sonrisa de niña perversa.
 
Hace mucho frío sin tu vaho
se cansan mis argumentos de tener la razón sin tu manual sabio e imperfecto
 
Para echarte de menos basta y sobra mi encierro
pero requiero tus jaquecas para anochecer cansado
agotado de tus simples razonamientos inciertos
haces falta
        me haces falta
                lo confieso
                        lo acepto
                               lo recuerdo.
 
Hace un año que no renuevo mi calendario
porque falta tu abril perfecto
y a tu primavera le falta una estación.
 
Corazón
 
Un corazón que palpita
revolcándose en la sangre
sangre mullida
sangre escueta
sangre de abolengo
de santo grial y agua de calvario
de labriego esculpida
 
Sangre de corazón cáliz
de podridos otoños
de arterias y venas que roban aire
un corazón aturdido
un corazón meloso de amores
de amaneceres bucólicos y etílicos
 
Un corazón abierto lanzado por cupido
un corazón latiendo de latinos
uno cansado triglicérido y cardíaco
un radiante aeróbico cardiovascular sobreviviente
un corazón de música ranchera
que se viste de rojo para simular vida
un corazón azul de nobleza
opaco de grises inviernos
blanco de cromos escolares
de páginas blancas de crío
de tiro al blanco
 
Un corazón roto por copas heridas
uno de cansado cuerpo
un corazón
sólo uno
ese,
así,
basta para seguir viviendo.
 
Nuestros hijos
 
Los hijos tienen besos en la boca
no son tus genes ni los míos,
son los de ellos.
 
Los hijos se cubren de frazadas nochecinas
de cantos de sirenas
de olvidos en la acera
de cafés de cabarets y terminales de bus
 
Son perros callejeros buscando mamas
calor
       silencio
                  vesículas
son duendecillos cavernícolas antropofagando nuestra existencia
son burlones saqueadores de vidas enteras
son estrellitas tiradas sobre el río.
 
Los hijos son la almohada de mis sueños
la tierra que camino
la longitud de mi verso
 
No aprendí a darles todo el calor que encierran mis sobacos
ni la frialdad del ancestro cementerio
 
Les di,
¡oh ufana vida!,
mis lucecitas candilejas
mis sábanas sudorosas
mis nubarrones de lluvia
mis pedacitos de cielo.
 
Supe que venían cuando apedreaban el vientre
cuando inventaban latidos
cuando callaban fatigados mis noches de deseo
 
Llegaron cuando el día ensombrecía el presupuesto...
 
Llegaron,
             babosos
a cagarse en mi existencia
¡Gracias a Dios, lo hicieron!
para enseñarme que el mundo
es más ancho que mis piernas.
 

 

Buscar
 
Uno busca el amor en las carreteras
en los abrazos
en las caricias inigualables de las mengalas
en las mujeres bellas e irrepetibles
en los besos quinceañeros que se marchan temprano
 
Uno busca el amor en las noches
en los portales azotados por la lluvia
en la cama perfecta de un amor inolvidable
en los asustadas piernas primerizas
en la despedida
en la sonrisa
 
Uno busca en las aceras solitarias del medio día al amor
en los restaurantes
en los paraísos mortales de las drogas
en los cafés
las discotecas
las salas de cine
en las fiestas de quince años
y en los velorios también rasgamos el amor
 
Uno busca y no encuentra
se hace a la aventura de buscar
se marcha solo
fracasado
desilusionando el buscar
 
Uno busca brazos abiertos
besos en los drenajes de la ciudad trasnochada
regazos abandonados de patria
luces medio apagadas de afectos
 
Uno busca y no encuentra
se busca
se desconoce
se hace pequeño para no ser extraño
para ser igual a los demás
 
Uno busca el amor en la neblina
busca la boca y el humo
el cigarro
el cáncer de las despedidas
 
La noche
la cama
la ambición
llegan a ser tan inocentes y despiadadas
Uno deja de buscar y encontrar al amor
se esconde en las avaricias de un hombre desenfrenado
desahuciado
maltrecho y deformado
 
Uno busca
        busca
                busca
y sabe que en algún rinconcito inevitable, el amor existe
una chispa abandonada por las llamas toca
        quema
                se reproduce
                        incendia
y sabe entonces que el amor llega
porque en su renuencia el silencio llama
se adhiere a la piel
a los labios
al corazón
pero es imposible
no llega a ser probable
 
Uno busca
y si tiene suerte encuentra
y si no la tiene se desencuentra
se maldice y se pierde
 
Uno busca el amor en las flores
en las cárceles
las catedrales
en los atardeceres
en las amigas
y las migajas
 
Y solo llega a encontrarlo
en el pecho
en el propio pecho
en el mismo pecho
 
Uno busca y busca
llega a buscarse hasta encontrarse
                        hasta que llega al amor posible
al ser posible
                al propio ser
 
 
 
 
 
Pueblo
 
Nadie pudo nombrarte como merecías
dos sílabas comunes que fueron de boca en boca
saliendo de entre los escurridizos labios de la constitución
 
Pueblo es un puerto de partida
un regazo de plurimiserias
rezos por la noche en las ermitas del olvido
una masa indecisa entre la agonía y la prudencia
 
Pueblo es trabajar en las ardientes calles del sol vertical
por un mendrugo merecido y sentenciado
pararse frente al parlamento sin poder parlar
pescar en las aguas fronterizas sin que nadie se de cuenta
salir corriendo de la patria cuando sus muros amenazan con derrumbe
 
Pueblo es un epíteto indecente cuando se pronuncia sinceramente
cuando se exigen los derechos de la polis
es caer muerto en la hemorroides de la batalla
impelido por la ignorancia
fuerza sin fuerza para el sicario plagado de honores
 
Pueblo es apretarse en las colas de emergencia a media noche
sin una blanca gabacha que se apiade de la miseria
es cantar la carta natal de la independencia
con las cadenas amarradas al tobillo
no saber dónde has nacido
        ni porqué has nacido
es mirar pasar los testamentos frente a tus ojos
cuando en la distribución de la tierra
te dejaron sin nada.
 
Pueblo es esconder el dialecto frente al idioma
orar el último responso camino al cementerio
reír hasta orinarte sin saber la broma
la engañifa
        la perfidia
es imprecar en el coliseo, el jaripeo o la copa de fútbol
y devolverle el salario a la cervecería
Pueblo en fin es escribir poeblesías
o pueblemas
sin saber si sos verso libre
soneto encadenado a la de-cadencia
verso mutilado de metáforas
o un nido de huevos podridos
en la canasta básica.

 

 
 

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