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- Parecés la tierra que acaricia los
pasos
brisa que sube y me despeina
Parecés la hormiga que me recorre el cuello
sentimiento de lo que apenas viene
Parecés la sábana escondida entre las piernas
noches de insomnio y de viento
Parecés la gota que aún no llueve
terciopelo de la humedad que corroe
Parecés el pestañeo para no ver las cosas
y dejarle la luz a los ojos cerrados
Aparecés.
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***
- el camino se
inunda de ecos
la piel cede a la culpa
- sin regresos
las miradas se bifurcan
- frío
- ruido
- rencor
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- El
observador
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Siempre llueve y las calles se inundan de ojos. Los ojos se esconden
en nuestros zapatos. Nos muerden cuando caminamos. Alguien se
detiene a ver su pasado. Cierra los ojos. Descansa. Duerme. Los
demás abrimos los ojos y vivimos un día más en la oscuridad de su
mirada.
- Mañana también lloverá.
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- ***
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- Quiero saber si tendré alas
cuando muera esta vez
si en el canto de tus sueños podrás oírme suspirar
y si podré engañar a estos ojos dispuestos a partir
- Quiero saber si cuando mueras,
serás el vigía del faro
que en medio de las olas y las lágrimas saladas,
- conoce donde empieza el
horizonte y donde terminan las aguas
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- Y es que ya no quiero matarme
sobre los espejos
- ni deshojar margaritas de
abrazos olvidados
porque han brotado demasiadas sonrisas al morirme de mares
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***
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Los amuletos ya no retienen la
suerte
perdieron su efecto sobre estas manos heridas
- hay sangre entre la tierra que
separó los cuerpos
- cada uno de nosotros enterró
sus hombros
- y hoy ruedan gritando las
cabezas
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- las distancias merodean los
cementerios
se reconfortan llevándole flores a la muerte
- porque encontrarnos ya no es
cosa de este mundo
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- ***
- La estúpida costumbre de no
olvidar los nombres de los amantes,
de buscar el perfume suave de la noche,
y de murmurarle a la almohada los sueños que no recuerda
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- La insaciable conducta de
castigarnos con los mismos pasos,
de tatuarnos los caminos silenciosos en el cuerpo,
y de buscar el ansia en el furor de las mañanas
La manía taciturna de comerse con la vista el horizonte,
y enumerar la esperanza en las estrellas
de siempre dibujar las bocas que aún nos quedan por amar
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