Vladimir Baiza

 

Antóloga poética

 
 
CHARLIE BROWN INCREPA A SNOOPY
POR UN BESTIARIO EN COMICS.
 
Luego inventarás dragones
gárgolas azules, caricaturas japonesas
con estrellitas y bidones de violencia.
 
Es mejor ahorita un pajarillo en el espejo,
el eterno otoño de mi barrio en los suburbios.
Préndete a mis ojos,
y verás la vida entre perreras y sonrojos.
 

 

NO, EL BÉISBOL NO SÓLO CONSISTE
EN BIENROBAR LAS BASES
 
Snoopy conecta un hit,
mientras Lynus enreda su vista en la mantita,
corre Charlie Brown al límite del comic,
olvidándose del juego, preguntándose el sentido del brillo
del diamante entre la arena.
 
El lápiz del autor se turba, detiene el tiempo,
pasan inviernos e ideogramas musicales,
y le concede el lapsus,
toda la creación del mundo
que cabe
en la punta de un grafito.
 
 
 
HACHUELA DE PIEDRA, SUEÑAS
(INVENTARIO GUZILANDES)
 
I
Mi vida, es un guijarro,
rodando hacia la luz de los venablos y las peñas.
La llama, el aroma oculto de las rosas de montaña,
se moja y pudre
en las turberas desoladas,
detrita el sueño de las diosas y los renos,
humifica el polen
de tus insomnes noches
sin retazos, ni reproches.
 
II
No tengo collar de cuentas, ¿qué ofrecerte?
no tengo sal, ni vides salvajes en los montes,
esperanza neolítica y aguas azufradas,
mis pútridos tesoros.
 
No hay mantas, solo arenas rojas,
cascajos grises y salobres.
 
III
No cabe un triste, bicefálico corazón,
para tus noches.
No cabe ya en el pecho, un espumarajo,
un edicto del poderoso rey de los estegosaurios,
surtidores de venas en los caminos estrechos,
no cabe un aroma de luceros,
entre estrellas de Altamira,
agujas de hueso y fibras de petates incoloros.
 

 

 
HASTA EL VIENTO NOS IGNORA
EN LA BAHIA
 
Triste opulencia,
y prístinos vientos.
Nadie escucha nuestro aliento.
 
En la rama caída se aferran los cangrejos,
en un dejo de polvo se van ahogando los deseos
cayendo pálidos, cálices al viento.
 
Rezuma la bahía su desfruta,
cerezas de la fe, resabios de un dolor
prendido entre las maderas del encono,
                        barrial breviazul, librado de libar en las pocilgas
                        paladar de fiebre entre las espinas de la piel atribulada.
 

 

 
MARCO POLO TOMA EL YANT-TSE
EN UN CUENCO DE ARROZ
 
Mi boca es el Yant Tsé
y en el limo se lían las algas y
                                    las sandalias del mandarín
                                    del Templo del Abeto.
 
El sampán boga hacia las Bocas del Dragón
mientras garzas pliegan sus alas al recodo.
¿Quién viene a darme soledad y amargos riscos
y se lleva el fango amarillo hasta el salobre mar
de peces voladores eclosionando entre galeones
                                                                     portugueses?
 
En Venecia un asesino escupirá de mis memorias
y nadie rabeles dará a la felicidad lejos de las
                                                                     barcazas...
 
Pero soy  el Yant Tsé
y muevo la placidez desde los bosques
en la Umbría del Este, Cielo en el Estanque
                                     de Cipango y las Especierías.
Alegre está mi corazón de sangre y viento
Alegre la mirada oblicua de mis dioses.
 

 

 
LAS NUBES DE LI PO
 
Pasaron las nubes de Li Po sobre el  remanso
y los altares del Palacio Imperial refulgían en dragones.
Lloré ante el precipicio decantado
del vellocino del temible y negro manto.
 
Era la luz una vieja afrenta
lindero de armas,
leve, cencerro de cerezos
como la arena del Gobi en tus desiertos.
 

 

 
ROSSANA VEN, COMO AROMA DE FLORES.
(A ELLA LE EXPLOTA EN AGUA EL ROSTRO.)
 
141203
 
Subir, para sorber el agua
esa que sale de tu rostro.
 
Beber, gotas de sal de los cenzontles
brevisal sin alegría, espanto atroz
entre los trinos salvajes de la aurora
 
Ya no llegas melodía
entre las rocas, fracturadas de la yerba,
los celajes se mojan y lloran
se remoja el torreón en los trigales
avante el cielo, llueve, llora, al corazón de los cristales
los celajes se mojan y lloran.
 
A ella le explota en agua el rostro
se tapona los oídos para no escuchar
el clamor desde las islas y maizales:
 
Sirenios anclados sobre espejos,
multicolores,
                     quemados por la sal.
 
 
 
 
RIO DEL OLVIDO.
 
Sumergirse en El Leteo, bajar a los recuerdos y los sueños,
destrozar del ayer los cauces que te infectan,
las aves que volaron ya no existen, ya no sienten,
no palpitan,
                    quemar las naos y estandartes.
 
Borrarme de tu mente, ser como las piedras apabullantes,
cantar que es mejor la muerte,
lo has pensado,
herir con graffiti y arcoiris tu semblante,
 
luego el silencio,
la nube brotando en el roquedo.
 
 

 

CANTIGA.
 
“Ojos de profunda miel, de miel oscura”
R. D.
 
1.
Pero quiero reír y soy rosario
a veces quiero amar y soy un vaho.
 
2.
Enmulquitado el sueño de las cañas
se derriten las piedras por doquier.
Río arrastrando cantos viejos
estanzuela de pecados, aguasangre de venados,
terrón reseco aventado a los caminos
corazón hecho pocilga cerca de los enjambres
bañado en garúas funestas de los cauces amarillos
dulce trago manchado, derrámase la copa
no merezco tu piel, pero te  amo.
 
 

 

SED DE SANGRE
 
Desierto,
arena es mi sed y mis pájaros salobres
no soy aurora ni le canto a las dunas
de lejanas playas que te esconden.
Mejor ser caracola, guijarro o grava
entre tus espinas, Reina de las Flores.
 

 

 
 

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