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Salomón Valderrama Cruz
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Fotografía propiedad del autor |
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Salomón Valderrama Cruz nace en abril de 1979 en Chilia, departamento de La Libertad (Perú). Realiza estudios aleatorios en la Universidad Nacional Federico Villarreal y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Aparece su primer libro de poemas “Encrucijada” (entre el amor y otras pasiones, primera parte) el año 2002 y, en el 2003, “Anemómetro” (entre el amor y otras pasiones, segunda parte). Ha sido publicado en las revistas: "El Hablador" (Perú), "Almiar, Margen Cero" (España), "Letras Salvajes" (Puerto Rico), “Ariadna-rc” (España), “Archivos del Sur" (Argentina), “Cultopía, Abaleo Artístico” (Perú), “Malabia” (Argentina), "Revista Voces" (España), “Escaner Cultural” (México-Chile), "La Teta del Sapo" (Perú), “Prometeo Digital” (España), “Al margen” (México), “Paradoja” (Estados Unidos), “Café Berlín” (Alemania), “Poesía y Literatura” (Chile), “Deriva” (España), “Conexión Mutante” (Chile), “El Rincón del Poeta” (España), "Los Noveles" (Perú), "Red y Acción" (Estados Unidos), "Fuegos del Sur" (Argentina), "Máquina do Mundo" (Brasil), "Blocos" (Brasil) y en otras revistas y medios de difusión literaria. De "ADRINA: SINFONÍA DE FLORES CRUZADAS" "Las flores negras" [Rosa de rosa, idéntica y sensible; a tu ejemplo, profano y mudadero, el poeta hace la rosa que es terrible. Martín Adán] La flor amarga que es figura esbelta Está pariendo a su hijo el esperpento Aquel que erigirá en el propio llanto La flor que será la materia muerta En el viaje infinito que es la vida De ave negra hacia su agujero blanco Que está suspendido al viajero manco El creador de flores y de vida Protector de los valles siderales El juez de las estaciones. Naciente Invierno que eres padre de las flores Las muertas en el pecho crepitante Del juntador de naves y de piedras Aquel que será madre de las hidras "El juguete que es la palabra" [Me miran los ojos el cielo Despertar sin vértebras sin estructura La piel está en su eternidad Se suaviza hasta perderse en la memoria Existía no existía Emilio Adolfo Westphalen] La palabra juega Para sí misma Como juegan En sus juegos Las bestias sin palabras En la ruta del pájaro Que siempre es él Como pájaro ajeno a la palabra Entonces la palabra Se revuelca de memoria Como se revuelcan los que acaban Olvidando las palabras En el poema del viejo cantor El eternamente joven -Que ya parece despistado- En la imprecación Se transforma Un llamado sencillo Que no perdona el olvido Que no ahoga las lágrimas En una despedida sorda y ciega Ya para entonces Muda Como la misma palabra La que se aleja De la bestia De su juego Del miedo de ser Olvidada Ella misma se inventa en la guerra Ella misma es el invento que juega Tan vieja Como la misma palabra -palabra- Como la misma guerra -guerra- Como el mismo hombre -hombre- Como la misma bestia -bestia- Y los niños también juegan -Los niños juegan a la guerra- Con sus juguetes Petálicos, fálicos... De hombres Hacen la guerra Donde juegan Con sus juguetes Metálicos, matálicos... Y donde la guerra fue juego Ahora ya es el juguete Del niño viejo Aquel que quiere inventar la última palabra Fin. "Te veo poesía" [de citas y visitas a las que asisto puntualmente pero es tarde hace frío y estoy sola. María Emilia Cornejo] Te veo bañada En estas mis hojas Color de la vida Te veo resuelta En estos tus pasos Delicados poemas Color de las flores Perdidas En el viejo sendero Caminando Contemplando absorto el río Como viajera pura Apegada A esta bañada de flores ladera Color de la vida Te veo perdida En estas laderas Bañadas por la lluvia negativa Aquella que en vez de caer Sube parriba Como suben tus pasos luchando A favor de la vida Te veo dolida En estos mis versos Color de la vida Color De esa herida Que yace Pegada A tu muslo Como una sonrisa Que sangra Cuando no es amada. "La fuenteflor" [Y mi cuerpo será gozado Trescientas veces más de lo que tú puedes Imaginar He ahí mi venganza, pequeño He ahí mi goce. Patricia Alba] El pintor de las altas cumbres sueña Olvidar la geometría plana Para poder hacer en la manzana A la mañana descubierta niña Como fuente del bebedor del cielo Y del raptor de largas flores solas Las desdichadas hijas de las rosas Por las ventanas los besos del hielo El sometido a la joven historia Aquella que es escasa de los triunfos Casi desconocida en la memoria Vieja como es la madre del artista Inventado por los hechizos brujos El pintor de la fuenteflor más alta De "ANEMÓMETRO" "La muerte de los sesos" Los surcos de los sesos Mordidos Me aguardan Impertérritos Lo crudo de la bóveda Escondida Se vuelve nieve Al mirarla Desnuda "Pasando a ser historia" Pobre de nosotros Los coleccionistas Todo lo que fue pasado Hoy es sólo un adorno Intolerable Me pregunto si las cajas de los muertos En el aire Serán mañana unos adornos Y me pregunto sino somos El adorno de una mesa Una quinta pata Un mantel Un cenicero O el globo azul del que vive alejado Más allá de todos los linderos El pensamiento "Alejado de todo y de todos" Zorros mojados con truenos Se comen las flores Brisas salvajes exponen Los nombres Los zorros se trepan Los cerros del viento y del alma Cómo saber lo que hubo Antes de los nombres Antes de los hijos Antes de los padres Heridos En la piara infinita Los perros salvajes Las aves del suelo comido Y el pobre hombre En colores oscuros se esconde Lo es todo un hijo que encuentra la muerte Y el padre y los zorros y los hijos Las lluvias de nombres Se cruzan al aire Irreconocible Ausencias demuestran estar ya En otro Planeta En otro Universo Los nuevos nombres Alejado de todo de todos los nombres "Recuerdos de allá en la Tierra" Los vientos me hieren Dormidos En las calles vacías Yo a los muertos escribo Los quejidos el llanto Y recuerdo con ellos La vida en la Tierra Mi ser animal Lo extraño que soy Las ausencias de tierras azules Los vientos suaves Cuando era humano Y me veo Y no sé dónde estoy Y no sé si yo soy Estos vientos extraños Se miden sin mí Y no les importa mis restos Las heridas que cargo | |