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La puerta de la oficina
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Veo una mujer
- a
través del vidrio.
- Va
abrigada
- y
no hace frío.
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Intento besarla
- a
través del vidrio,
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pero el vidrio,
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está frío.
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- I
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-¿Papá, verdad que la luna está llena?-
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Sí, mi amor, la luna está llena.
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-¿Será
por eso que no podemos entrar?-
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Agosto/2001
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Jorge Amado
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fue enterrado
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bajo un palo de mangos.
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Entonces, ya no será un cadáver,
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sino, una fruta que provenga
- de
la carne.
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Un café
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Yo
digo,
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que esa agua
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es
oscura,
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porque está triste.
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- Cuarto
menguante
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Mire papá,
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alguien puso
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una hamaca blanca
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en
medio
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de
aquellas
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dos estrellas.
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Breve Carta a Consuelo Suncín
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Naciste en Armenia,
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pero te fuiste a vivir al mundo.
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Tres nombres: José Vasconcelos, Enrique Gómez Carrillo y Antoine de
Saint-Exupéry.
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Tres camas, seis piernas.
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Para mí, eres la mujer más bella del mundo,
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la
insigne guanaquita que pude amar el resto de la vida.
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Ah, Consuelo Suncín, Condesa de Sonsonate,
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te
comiste el mundo,
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para enseñarnos su esqueleto.
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- Ciudad de
México,
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noviembre/1970
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Ayer murió
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Agustín Lara
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y
hoy mi papá hace fila
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para ver su féretro.
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Mañana, yo, voy a nacer.
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Ecatepec de Morelos,
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México, D.F., mayo/2002
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-¿Verdad, papá,
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verdad que esos niños sólo están muertos
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en
la pantalla del televisor?-
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-No, mi amor, esas criaturas
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ya
no existen en la realidad; se han ido,
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ya
no están, sus cuerpos
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pronto serán unos esqueletos-
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-Ya sé papá, ya sé:
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apaguemos el tele
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para que la muerte se detenga
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o
cambiemos de canal
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para que se vaya
-
a
otro lado.-
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-
II
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Ya
para dormir,
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Rubén ha puesto sus sueños
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sobre la cama y, muy serio,
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me
ha dicho:
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-Papá, cuídelos, que nadie me los toque,
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mire que aún no los termino.
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Yo, ya vengo, sólo voy a tomar
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un
poco de agua,
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porque esta noche,
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les he prometido,
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llevarlos a conocer el mar.-
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- Cartas a
Rosario
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1
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Mira Rosario,
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yo
no quiero vivir con tu ausencia.
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Te
lo digo,
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no
quiero pasar el resto de la vida
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junto a ella, hacerla mi mujer,
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pedirle la cena.
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Tampoco que te escondas
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en
mi memoria
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y
te quedes ahí sin cumplir años,
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sin darte un beso.
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-
Lo
que quiero
-
es
que vueles ahora mismo,
-
que saltes de inmediato
-
hasta mis brazos.
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-
¿Entiendes?
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Que desaparezcas
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del lugar en donde vives
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y
te vengas a habitar
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entre mis manos.
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2
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Este bueno para nada,
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este inconsciente,
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este vengo mañana
-
y
no regreso nunca.
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Infiel,
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conformista,
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desgraciado.
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Este niño que todavía soy
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esperando a su madre
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en
la esquina de la casa,
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poseído,
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inconstante,
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caprichoso.
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Este mal pensado,
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este hijo de Dios,
-
pordiosero,
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miserable,
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sospechoso.
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Pequeño,
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pequeñito,
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miope.
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Este inculto,
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iletrado,
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analfabeta.
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Este salvaje con índice académico,
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victimario,
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suicida,
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revoltoso.
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Este triste estropajo con camisa.
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Este hombre con recuerdos
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que lo muerden,
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ofendido,
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humillado,
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deshonrado,
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soy yo,
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el
que te quiere,
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el
que te espera.
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-
-
-
- Un pez de
Ramón
- murió.
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Era un pequeño Tiburón
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asilado en este océano
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de
concreto,
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que respiró nuestro aire
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y
ya no vivió.
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Nadó panza arriba
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hacia el cielo,
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fue a encontrarse
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con Dios
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antes que nosotros.
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Imagínatelo,
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ahora mismo está contándole
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sus experiencias,
-
dándole gracias
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por las aletas.
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Pero su muerte me pareció
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tan triste:
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él, amo y señor
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de
todos los mares,
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muerto así, sin honores,
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solo,
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en
aquella pecera,
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flotando en la nada,
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frente a nosotros,
-
como un alga con cabeza.
-
© Rubén Izaguirre Fiallos
(tomado del libro:
Cartas a Rosario)
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-
Blanco
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-
IV
-
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El
amor
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es
un fantasma
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hediondo
-
entre tu boca
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y
la mía.
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-
VI
-
-
Tegucigalpa es una
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fruta de navajas
-
que se deshace
-
nerviosa
-
en
mis brazos.
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-
IX
-
-
Qué puedo
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hacer con esta mujer
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tibia, firme, desnuda
-
que no quiere salir
-
del televisor.
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-
XII
-
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No
sé
-
por qué
-
me
duele
-
la
cabeza
-
si
ya no
-
la
uso.
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-
XIV
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Pongámonos de acuerdo por favor,
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son los cuerpos los que van sobre las camas,
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no
las camas sobre ellos,
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son los muertos los que visitan a Dios,
-
no
los vivos,
-
soy yo el que te ama,
-
no
vos.
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-
-
Jamás
-
-
Nunca nos amaremos,
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jamás llegarás a quererme,
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es
imposible que algún día
-
estemos juntos.
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-
A
pesar de todo,
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te
espero a la misma
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hora de la noche,
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en
el lugar de siempre,
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aunque no llegués.
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-
-
XVIII
-
-
Hace unos
-
años
-
no
pude
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ser comunista,
-
porque estaba
-
ocupado
-
tratando
-
de
ser un niño.
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-
XVIX
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-
¿Qué noticia
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le
da el suelo
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a
tus pies
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cuando te detienes?
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XXII
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-
El
otro día,
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dije tu nombre
-
en
medio
-
de
mis piernas.
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-
XXIV
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-
Mi
mal
-
es
volver
-
cada día,
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por tu boca,
-
al
país de las
-
maravillas.
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XXX
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Mi
vida
-
es
un espacio
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en
blanco;
-
en
ella sólo cabe
-
el
dorso de una hormiga
-
o
el rostro miope
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de
mi hermano
-
diciéndome
-
adiós.
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XXXVI
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Después
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de
caminar
-
dieciséis kilómetros
-
en
mi propio cuarto,
-
descubro
-
que sólo mide
-
dos metros de ancho,
-
por tres de largo.
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-
-
- Mala
memoria
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No
recuerdo
-
este lunar
-
que hoy
-
aparece en uno de mis brazos.
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-
Estuve tomando café, ayer, hasta muy tarde.
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Y
quizá sea eso: un pequeño náufrago de café
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que no pudo llegar hasta mis labios.
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-
Mañana, lo interrogaré más despacio:
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de
qué planeta vino,
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quién lo trajo,
-
que busca en mí;
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si
sabe algo de poesía
-
o
conoce sobre las bellas artes;
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si
está aquí de vacaciones
-
o
piensa quedarse.
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-
-
- Cuando
vuelvas,
-
tocá mi puerta.
-
Si
no abro,
-
tocá mis labios.
-
Si
no hablo,
-
tocá mis ojos.
-
Si
no veo,
-
tocá mi pecho.
-
Si
no respiro,
-
Reza por mí.
-
© Rubén Izaguirre Fiallos
(tomado del libro:
Blanco)
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