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- Tejido y bordado
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- Las manos como agujas
- Tejen curvas de amor
- Sobre el borde de tu cuerpo
- Él liviano deja traspasar las
sedalinas
- De múltiples colores
- Con suaves movimientos
- Participa del trabajo
- Anudando los hilos con Eros
- Quien diligente se va insertando en
cada recodo
- Ajustando los nudos de la eternidad
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- Las manos bordan ilusiones
- Entre tu piel y el alma
- Que en perfecta armonía
- Dispersa los colores
- En la orilla del receptáculo del
amor
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- Estas agujas vehiculares
- Tantean sutilmente cada poro de tu
piel
- Que se eriza y conmueve
- Dejando exhalar suaves suspiros
- Que invaden el centro de mi cuerpo
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- De allí van recorriendo mis
profundidades
- Hasta palpar la humedad del recodo
silencioso
- Que palpita inquieto anhelando la
presa
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- Cual bestia hambrienta olfatea los
contornos
- Apostando la cacería
- Tejida por manos ávidas
- Que anudan con sensatez la presa
- Que devorará al concluir el último
nudo
- ©Mireya Krispín
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- Cabalgar al adversario
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- A mi querido amigo
Pepe Barroeta, en el día de su partida
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- Entro en el país de los sueños
- Voy liviano de equipaje
- El cuenco lleno de plegarias
- Y semillas dispuestas a germinar
- En el arco iris de mis sentimientos
- Vuelo hacia lo desconocido
transportando dimensiones
- Que toquen las joyas místicas de la
conciencia
- Solitario me fundo en el viaje
ritual
- No hay fronteras que me detengan
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- Voy en perpetua comunión por la
senda sagrada
- Armonizo los contrarios
- Amalgamo la cosmogonía
- Presagio la concreción
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- Planto semillas en tierra fértil
- Intercambio energías con el antiguo
linaje
- Y alivio mi hambre de conocimientos
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- Me ofrendo ritualísticamente
- Tanteo la energía refinada
- Reconozco mi existencia
- En el quinto nivel de mi conciencia
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- En perfecta armonía ordeno a mi
átomo emisor
- Que me permita ver los colores del
sonido
- Y desde mi módulo cardíaco
- Absorber la chispa divina a favor
del giro de la tierra
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- Transmuto las energías en diferentes
niveles
- Entro en el mundo sutil con velo
transparente
- Y rompo las corazas para conocer el
todo
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- Regreso a la memoria del origen
- Cabalgo al adversario
- Y asciendo la escalera de Jacob
hasta el tallo medular
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- En ese centro superior acelero el
desprendimiento
- Y sin miedo escénico
- Traspaso el umbral del universo
- ©Mireya Krispín
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- Almendra Voluptuosa
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- Te amé de un solo golpe
como hembra en celo
Sin preámbulos ni cortejos
cambié suspiros por risas.
- Anegué tus palabras con gestos
amorosos
repiqué como campana con mi carne
interrogando la tuya.
- Se me rasgó la piel entre tus
huellas
un puñal de alas desplegadas
se hendía en mí
- Adherida recorrí tus escondidos
lares
horizontal de mar y de infinito
bogué en tu corazón
como almendra voluptuosa
- Me atavié de labrador
y cavé sepultura en tu costilla
aferrada me dice trigo
heno
uno
- Abrí dos tumbas en tu pecho
y me enterré portando dos jazmines
ahora dentro muy dentro
vislumbre tu sangre y fuego
- Me robé tu sol y
me vestí de aurora
- Construí una alcoba en tu regazo
como hiedra trepé uno a uno tus rincones
Te encontré deshabitado
engendré una flor en cada huerto
Navegué el río de tus piernas
recogiendo el fruto de la siembra
- Nardos jazmines rosas y
magnolias
anudé el ramo y perfumé tu bosque
Adiviné en tus pies
razones de tu infancia
- Raíces
húmedas oquedades
y un niño salvaje
ávido de abrazos
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Te invité como un árbol en mi
pradera
bajo mi sombra te acaricié
te cuidé como un rebaño de corderos
Me alumbré en tu cuerpo
retoño de luz
y te hice cosa mía
Memoria en mi memoria
acto de amor
primera comunión
como en aquellos tiempos
- ©Mireya Krispín
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- Los astros agotan la luz
Se rompen lazos que anudaron vínculos
se desatan sogas oriundas de plantas ancestrales
La marea afloja las amarras
y el barco boga sin rumbo
Los astros agotan su luz
El hombre no rige su sendero
así no atina el infinito
Se va lo que ansías
se establecen otras formas
Una vez más se ha vaciado el cuenco
©Mireya
Krispín
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Donde estoy
Los espectros velan aminorándose
amo y odio el silencio de las colinas
Giro hasta que sea menester
Tengo miedo de la tormenta que embosca mis sentidos
y proyecta una sombra en el verbo
(De: Las fieras no se rinden)
- ©Mireya Krispín
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