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- VI
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- Sombreo por el laberinto
- quejido lento de otro amanezco
- sonando de fuerte hacia abajo
donde se siente
- su paso sobre mi arena
- que sigo desde la anterior noche
- entre ritos y cantos invadiendo
- la boca extrajera
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- muerdo la lengua de aquel que me
señala
- por hembra
- saneando conciencia
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- Ya no mana la fuente, se agotó
el manantial;
- ya el viajero allí nunca va su
sed a apagar
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- lo veo
- en la sangre persiguiendo el
mandato
- mas callo sobre este lento beso la
espada
- amarrado al cuello del caballo
- con montura de mar
-
- mar
- siempre limpia
- siempre barriendo,
- vaciando el polvo huraño del
vientre de su horizonte
- siempre hacia el norte por el
tenso arco de la palabra
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- Sólo el cauce arenoso de la
seca corriente
- le recuerda al sediento el
horror de la muerte
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- y ya no darle escuchas
-
- estoy
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- en la tarde con otro vestido de
nuevo.
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- Milagro Haack
- Do libro inédito Relámpago
entre dos
- Los versos en cursivas son
de Rosalía de Castro
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-
- VI
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- Sombra pelo laberinto
- queixando lentamente de outro
amanhecer
- sonhando forte
até sentir a si
mesmo
- seu
passo sobre minha areia
- que sigo desde a noite anterior
- entre ritos e cantos invadindo
- a boca estrangeira
-
- mordo a língua daquele que me
marca
- por ela
- saneando consciência
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- Já não conduz à fonte, se
esgotou o manâncial;
- já o viajante alí nunca vai sua
sede apagar
-
- vejo ele
- sangrando perseguindo o mandato
- mas calo beijando lentamente a
espada
- amarrada ao colo do cavalo
- na colina do mar
-
- mar
- sempre limpo
- sempre varrendo,
- despejando o pó do ciclone do
seio de seu horizonte
- sempre indo para o norte por o
tenso arco da palabra
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- Só o leito do rio arenoso da
seca corrente
- lhe recorda o sedento horror
da morte
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- e já não lhe dou ouvidos
-
- estou
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- na tarde com outro vestido de
noiva.
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- Al portugués por Cláudio
Portella
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