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Lo que motiva mi silencio
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- El que os
habléis con tal belleza
es lo que motiva mi silencio, Pablo Neruda,
Yanis Ritsos, Langston Jius.
Sin embargo, hago una excepción esta noche
porque vosotros no habéis visto a mi amado
con torso desnudo en el claro de luna
las espaldas de mármol
- los brazos
de dura luz
el largo cuello de cisne
vosotros no habéis escuchado su tierno suspiro
que ensancha su tórax de guerrero mítico
y no seria justo
dejar que se deslice este momento en el olvido
sin hacer elogio de tal valentía.
- “La señal”,
(1973)
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Por cada verso un por
qué
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A veces me parece
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que hay gente no más.
La soledad infranqueable de silencios.
La soledad de la indiferencia.
Como el fin del mundo.
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Por cada verso un por qué.
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Un amargo para quién.
“La señal”, (1973)
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Estrangulador de pájaros
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- Sus
dedos largos
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propios para trabajar el esmalte y el marfil
- para
sacar palomas del fondo de los sombreros
- para
copiar papiros en monasterios
- para
agitar la batuta
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enfrente de una orquestra
- o
simplemente para tocar tiernamente.
- Pero
él
- quería
ser
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estrangulador de pájaros.
- “La
señal”, (1973)
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Cuando la magia
desaparece
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Cuando la magia
desaparece
las horas adquieren sus sesenta minutos
las palabras su sentido preciso
y la muerte planta estacas
estrechando el anillo inexorable.
- “La
señal”, (1973)
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- Te
tengo no te tengo
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- Te
tengo no te tengo
- te
poseo no te poseo
- te veo
en sueños
sobre popas de naves que van partiendo
- me
tiendes tus manos
- eres
no eres aquél que me llama
- te
espero no te espero
- tú
llegas siempre imprevisto
- me
guías en una habitación obscura
- donde
con una serie de metamorfosis
tú te pones agua, fuego, aire, dragón y paloma
- con mi
voz tú recitas poemas
- que yo
misma podría, desearía o tendría que escribir
- y pues
tú te duermes en mis brazos
- y me
quedo y no me quedo sola.
- “La
bandera y la señal”, (1976)
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Antes la construcción
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- Te
quiero hablar ahora
antes del inicio
- ahora
que nuestra casa puede ser
toda de piedra, toda de madera
o no ser jamás
quiero que tú sepas cuánto te amo
un momento antes de la construcción.
- “La bandera y la señal”,
(1976)
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- Yo
soy dos mujeres (Doble ambiente)
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-
Yo soy dos mujeres.
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Una habita la casa de su infancia
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cuida los jarros de flores
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ajusta los péndulos
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alimenta a los niños – sus niños
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asiste los primeros pasos de su bebé
-
los últimos de su abuelo
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toma en sus brazos la cabeza cansada
de su marido
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y él se siente reposado
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se siente como el adolescente
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que fue el día de su primero encuentro
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toca los límites de la inmortalidad y
duerme feliz.
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Después ella se desliza por la cama
-
suelta su cabello largo
-
sus ojos se transforman de estrellas
en soles
-
la otra mujer no ilumina – ella brilla
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lee los diarios del mundo
-
escucha la música de los países
-
va descalza sobre los campos sobre las
florestas
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vuela sobre los tejados sobre las
fronteras
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y visita a su amado prisionero
-
su amado marinero en alta mar
-
va de luto por su amado muerto
-
fusilado, traspasado, ahorcado
-
tiene también el tiempo para hacer
cosas en su lugar
-
montar barricadas
-
mecer los huérfanos cantándoles en
diversas lenguas
-
omnisciente por amor y por éxtasis
-
pero siempre retorna antes de la
aurora
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tira su túnica de magia
-
recoge sus cabellos, se inclina sobre
la cama
-
toca la frente serena de su marido
-
y le prepara el café de la mañana
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antes de despertar al resto de la
familia.
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“Después de los 30”, (2005)
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Hipsofobia
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- Y como
nadie puede soportar para siempre
- el
vértigo de la altura
- es
tiempo de arreglar la casa, de acabar mis estudios,
- de
cuidar de mis relaciones públicas.
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“Después de los 30”, (2005)
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Requiero una palabra
viajera
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Requiero una palabra
viajera
-
más rápida que una
paloma viajera
flexible como las ondas grandes
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etérea pero palpable
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una palabra que pueda
ir hasta ti
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como los vientos
fuertes de norte
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como los ferrocarriles
pero sin fronteras.
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Quizás una letra sola –
Alpha
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ese que exprime el
primero, mil y diez miles
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una nota de música, una
exclamación de alegría
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y el principio de todo.
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Un sonido que podría ir
intacto hasta ti.
“A”
como Amor.
- “Después
de los treinta” (2005)
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Hay que inventar de
nuevo las palabras
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- (A Berta
Alicia Cantu de México)
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Hay que inventar de
nuevo las palabras.
Las que existen son olvidadas
o no bastan
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sobre todo cuando un
amor inesperado viene
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sorprendente como cada
amor
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no bastan aún para lo
cotidiano
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penas y alegrías, la
ternura, el sueño, la muerte.
Hay que inventar de nuevo las palabras
Para hacer el cotidiano más real
Inventarlas para hacerlas verdades.
- “Después
de los treinta” (2005)
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Por fin
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Sin pasión, por
consiguiente sin anhelo.
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Sin anhelo, por
consiguiente sin angustia.
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Sin angustia, por
consiguiente sin lamento.
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Por fin la vida llega a
ser fácil.
- Pero
también sin poesía.
- Y la
vida llega a ser
- sombra
de vida ya.
- “Después
de los treinta” (2005)
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Matricida
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No. No como Orestes.
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Sin el pretexto de ser
un forastero
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oriundo de Davlis de
Fókida.
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Declarando que nació
aquí
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que se crió aquí
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y,
sin embargo, un extraño
que se dirige a una extraña
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un desconocido a una
desconocida.
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Un matricida virtuoso
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porque otros asesinan
al padre por el trono
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al hermano por los
derechos a la herencia
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lejos de
él
tales pensamientos -
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virtuoso porque
él
asesina en nombre de su virtud
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tal vez aún
en el del clero
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y encontrará - ya ha
encontrado - testigos para defenderlo
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Apolo y algunos otros
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con inamovibles
argumentos
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No es madre la mujer
así llamada por parir a un hijo
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la
así llamada madre simplemente hospedó la semilla en sus entrañas
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extraña
a un extraño.
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Un matricida, más aún,
sin hierro
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solo con palabras de
hierro, la más heladas.
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No como Orestes.
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Referencias a Esquilo - “Coéforas”
versos 674 y 677
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y “Eumenidas”
versos 658-660.
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- Lia Karavia
(Grecia)
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- Lenguaje y
política
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El lenguaje es para
entenderse con personas, no debe vincularse con gobiernos adversos a
nuestra cultura, a nuestro país. Todos tenemos una relación
sentimental con los lenguajes y frecuentemente la proyectamos de
manera que un lenguaje se nos presenta como amigo o enemigo. En
Grecia, con una ocupación turca de casi cuatro siglos (1453-1827),
el idioma turco era considerado “feo” y “bárbaro”. En realidad, ese
idioma es muy musical y rico. Además, hay muchas palabras turcas en
el griego y viceversa. Más recientemente, para la mayor parte de
países Europeos (y no tan sólo para ellos), el enemigo era el idioma
alemán, a pesar de su riqueza en la filosofía, las ciencias y la
literatura. Hay mucha gente de los países que pertenecían al bloque
soviético que dice orgullosamente “no me hable el ruso”, aun cuando
lo hablan mejor que yo. En el norte de las Indias, el hindi es un
idioma muy extendido. Podría ser el vehículo de entenderse en el
país con más lenguas del mundo. Pero en el sur no quieren
aprenderlo. “Ellos no aprenden nuestros idiomas. ¿Por qué debemos
hablar en el suyo? Podemos conversar en inglés.”
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Mi padre decía “Nos
vivimos tantas veces como lenguas conocemos”. Lo creí. Y yo hago
esfuerzas para comunicarme en muchos idiomas, con mejor o peor
suerte. Sólo utilizo la “lengua franca”, el inglés, cuando no hablo
un idioma en absoluto, como me ha ocurrido con el nepalí o el
filipino.
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Hay dos años, en El
Salvador, fui muy feliz hablando “el idioma de mi corazón” – el
español. Pero, al mismo tiempo, me sorprendió ver una cierta
aversión hacia el idioma del “colonialismo”, en particular por parte
de gente que utiliza “América” como si el Continente entero fueran
los Estados Unidos, con un gobierno que precisamente parece querer
dominar el planeta. Yo no soy pro-americana ni pro-rusa ni puedo
imaginarme el tener sentimientos negativos contra la población de un
país cualquiera. Yo soy pro cada lengua. Proclamo que las lenguas
son inocentes como niños, sólo que no necesitan nueve meces para
nacer sino milenos. Y nosotros debemos tratarlas como a los niños,
tiernamente, con respeto, cuidadosamente, porque son preciosas, y
nuestro deber es conservar cada palabra, no dejar ninguna expresión
para el olvido. Debemos conservar las canciones y los poemas no sólo
de nuestro idioma sino de cada idioma del mundo que conocemos o que
podamos aprender. La paz política puede ser difícil. La paz
lingüística y cultural es más fácil, y nos toca hacerla a ti y a mí.
Hagamos, haced las paces, amigos y compañeros.
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