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- Llega diciembre con su larga cola
de vejez
- y tu fe y tu inocencia y tu
sencillez
- flotan en las vestiduras del
viento.
- Esta vez el techo de la casa no
soportó el peso de tus sueños
- porque dejaste de cortar las
estrellas
- que se anclan en lo más alto de la
montaña
- y dejaste que la rosa del mar ya
no existiera para ti
- sólo la inmensidad ilimitada de
una tarjeta de banco
- ahora no existe el duende de tu
voz
- ni la niña de trapo en la esquina
de tu infancia
- sólo un universo de uñas que rasga
la mejilla del cielo
- y perros ciegos
- que aprenden a dar la pata y a no
morder los muebles.
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- En tu imperio nadie confiesa que
se han devorado la tierra
- que hay un odio constante contra
la piel
- y que por eso hubo un genocidio
ambicioso de gatos negros
- con los que se fabricaron lámparas
nocturnas.
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- Si alguien rompe los cables de
electricidad
- hoy
- se apaga la vida
- se acaba el juego de la golondrina
- y ya no dirás todos los días:
“Espejito, espejito, dime quién soy”.
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- ***
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- Amor
- sos un laberinto de espadas
- un enigma de fuego que crece en la
garganta
- un vientre triste que mata a los
amantes antes de nacer
- y es preciso que conserve esa
visión con sal de cocina
- y ser la ira del fruto seco que se
esparce en la tierra
- y ser la muerte cuando nace un
hijo
- y ser la muralla donde él se apoye
- y ser la hoguera donde lave su
cuerpo
- y ser todo
- y ser nada.
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-
- ***
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- ¿Adónde me llevas sueño?
- ¿Adónde está tu luz de manantial?
- ¿A qué laberinto incompleto
diriges mi voz?
- Ayer una mujer ronroneaba en un
solo quejido
- hundía su cuerpo en una nevada
cama
- y las moscas se burlaban
- moscas vaporosas
- como partículas de muerte.
- Morfeo
- el de
los ojos gélidos
- deja en mis párpados
- agujas y colores pálidos
- y derrite mis latidos dentro de un
reloj
-
- tengo miedo
- y el miedo es una laguna de horas
- horas
- horas.
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- ***
- Soñé con tu mano. Verde bestia
que lame mis dedos.
- Dragón marino que besa las
entrañas del fuego.
- Soñé con tu mirada. Suave
gracia felina en la espesura nocturna.
- Soñé.
- Sólo soñé
- racimos de ojos bajo mis
sábanas.
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- MONÓLOGO CON SERPIENTE O
SOBRE EL ACTO CULPABLE DE DESPERTAR
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- Uno
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- solamente soy
- un paraíso verde una
corona de laurel
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- he conquistado la fauna de mi
sangre el temple de mis nervios
- y he colmado mis vísceras con
bálsamos sales y sahumerios
-
- he viajado por la senda de
los martirios
- y he conocido el olor de la
muerte limpia
-
- (extiende sus manos como
tentáculos
- y forma una flor en
cada tumba)
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- hallarme será fácil
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- tan fácil como encontrarnos en
el cruce de una calle
- y tener en cada dedo un
enjambre de niños
- con sus sistemas
nerviosos simples
- y espinas dorsales de
mariposas
-
- tan fácil
- como abrir los ojos
- y encontrarte bajo la almohada
-
- y encontrarte culpable
- junto al llanto de la aurora
- y con la sangre de la
noche entre las manos
-
- y dirás que eres inocente
- que la serpiente es
la culpable
-
- y yo diré que te creo
- que las
serpientes son tan bellas como la piel de las manzanas
-
- y me dirás que soy
- un paraíso verde
una corona de laurel
-
- y entrarás en mi
- pisando el césped de mis
ojos
- y llevando en tu cabeza el
veneno de mi gloria
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-
-
- Dos
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- abro los ojos
- y me obligo a ser humana
- a encender el bullicio de las
calles
- de las
gentes
- de los pasos
- me fumo la colilla de un sueño
- y miro figuras en el techo
- y las convierto en algo lógico
- (un dragón marino
- una serpiente devoradora de
esmeraldas
- o un tesoro escondido al final
de las manos)
-
- entonces me escapo
- me refugio en lo amargo
- en las tazas de café
-
- abro los ojos
- y mi cuerpo es un lamento bajo
las sábanas
- un pedazo de mármol sobre la
almohada
- una dolor enmohecido de tiempo
- un perfil detenido en los
retratos
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-
- Tres
-
- suave suave
- como la enredadera alrededor
de tu cuello
- como el vuelo de los gorriones
en perpetuo dolor
-
- la mujer que llamaste Suicida
- mete sus brazos a través de la
ventana
- y quiere beber el aliento que
dejaste en la almohada
- y quiere comer el fruto maduro
de tu tacto
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-
-
- Cuatro
-
- escribo
- con el presentimiento de que
Dios caerá detrás de tu risa
- escribo
- con la angustia que produce un
beso a media luz
- escribo
- y pienso en tu ganas de no
volver
-
- Cinco
-
- me reconocí fantasma de foto
- fantasma de
fotosíntesis
- fantasma con sabor a
aguja oxidada en cada pierna
- fantasma con una
miopía triste en cada frase
-
- por qué no permito que se
pudran las flores
- y me voy
- y me llevo lo irremediable de
cada espejo roto
-
- por qué no permito que el
cabello encanezca
- y que los dientes se consuman
en el vacío de la boca
-
- por qué no dejo de mirar
- para que todo se apague en un
silencio de tumba
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- y sacarme los ojos con la
ayuda de los buitres
- y entregarlos a la damita que
me hizo nacer
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- ahora crece el musgo de mi
frente
- y fluye el manantial de mis
dedos
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- ahora agonizan los pájaros en
las ramas de la angustia
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- Seis
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- (epitafio para la tumba de
mauricito mora)
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- aquí yace el amor
- latido perdido de un ciprés
- canto sin voz
- olor de Siemprevivas
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- (duerme lentamente
- arrullito de ave
efímera)
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- Siete
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- muerde la manzana con la
longitud que produce el deseo
-
- muerde la manzana
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- no pasa nada
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(Dios esta dormido sobre un séquito de ángeles
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también Dios fornica pero es un secreto
- no se lo digas a
nadie)
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- las manzanas se pudren al
borde del manzano
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- es torpe la ternura
- es
torpe el primer roce
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(Dios no se ha vuelto transparente
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se esconde
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es un fugitivo del paraíso
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pero es un secreto
- no se lo digas a nadie)
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- no pasa
nada
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