Ingrid Odgers Toloza

Antología poética

 
 
MIRADA
 
La fusión de los signos
La nomenclatura urbana
La calle de los años
La jungla del espacio invisible
el juego de la imagen
conjuga  el tiempo pasado
y los días sombríos
La secuencia transversal
Dormir comer caminar
Como una rata de laboratorio
Desencadena lo cotidiano
 

 

ESA RUTINA HIPNÓTICA
ENTRE LA LENGUA Y EL MUNDO
 
En todo caso
Nada  mata la memoria
De un científico distraído
El proceso imposible
 
HorroRiza y  Desconcierta
 
                                  
 
                     
HAMBRE III

 

Cuánto tiempo de nada y mala hierba
Te ubico en mis recuerdos
Deambulo escenarios como  ola
Y todo crece en la ausencia
Y todo muere en la cruda mudez
Hay un ojo mío pegado a tu figura
Y un deseo
El toque de clarín 
 
En mi lente nocturno
Risa …………….ironía ……………….arrullo
El mar  se esconde
Una luna apagada me empuña
El viento me lleva
Desapareces
La tierra engulle
Y DOMESTICA.  Y DO-MES-TI-CA. Y DO-MES-TI-CA.
 
 
 
 
LETRAS

 

Estos montoncitos de letras apiladas
balbuceantes
en estricto rigor calvas
desean tomar por asalto
algo de certidumbre
Intentan incinerar oscuridad y cautiverio
Agazapadas muerden el vientre
Asalta la cordura tenebrosa 
Caen sobre un papel de cenizas y té añejo
 
Todo es posible
Creo sin absoluto
(Es el riesgo que se corre)
 
Este monstruo
Busca auxilio
Busca magia 
 
flama  extinguida en  neón y bulla
 
se arma en absoluta incertidumbre
 
símbolo de un frenesí que extiende los brazos
 
y ciñe
Hasta comer los sesos con su gula.
 
 
 
 
EL GABINETE

 

En la mejor silla del cine digo de la sala
Como en el gabinete de un aficionado
El puzzle de los objetos exhibe su paraíso
Con un movimiento de pieza de ajedrez
Remueve los fantasmas
Enamorada de los enigmas y del juego
Escudriño los rincones
El guión parece real
Pero no tiene ninguna semejanza
Con la atmósfera que respiro
 
Las plantas
Las cortinas
La cama
El cenicero
 
En la mejor silla de un gabinete
De una sala alquilada
 
Pierdo los dedos y rompo esquemas
Que llevan de un piso a otro.
 
Sin ascensor.
 
 
 
 
TRAZOS
 
Una simple enumeración de las cosas
Las infinitas posibilidades de ordenar los libros.
Las vocales Las palabras
Como un crucigrama impasible
Mi nombre cuelga de un acróstico
Y yo dibujo bobadas en la esquina de una hoja cuadriculada
Exactamente al margen derecho
Una estrella rudimentaria
Un sol de manta y sombrero
Una araña eléctrica en el inferior izquierdo
Una simple enumeración de las cosas
Una sucesión de acordes
De pasatiempos
Una silueta definida como el bosquejo de una sombra
guiña un ojo sorprendida
¡Ah! Las palabras
Alza las cejas un hombre de bigotes
y yo guardo las vocales debajo de la mesa.
 
 
 
 
REFLEXIÓN
 
Comienza la aventura de un sueño
La penumbra familiar aletea sus párpados
No sé lo que es ser poeta
Precisamente es una evidencia lo que me hace escribir poesía
o ¿axioma?
Una marca invisible que  a nada me vincula
Una práctica que parte de una sombra
Un destino no elegido
Una lengua que muerde mi inconsciente
O la ausencia pesada insoportable
del límite
del juicio
quizás la certeza de no desear  ser víctima
de un acontecimiento que viene del azahar
o la ceguera:
La falta de memoria
Quizás Ser poeta
Es luchar contra
ese HORROR.
 
 
 
 
SUEÑOS
 
Soñé que en un cementerio olvidado encontraba el apéndice de un premio a la locura
A que más puede aspirar un poeta en esta franja esquelética
A que más puede aspirar un poeta en esta geografía de burocracia y vino tinto
A que más puede aspirar un poeta en este mercado del globo y  del común
Soñé que tejía un traje de astronauta para volar lejos de la cerámica y la eme
Soñé que tejía una nave para transitar el espacio y escuchar la gente cantar uno de mis poemas
A que más puede aspirar un poeta
A qué más
Si la luz del día juega dados en mi ventana con un extraño de barba
y el ganador se arranca con el sol
y me deja en el sofá acompañada de un ravotril
                                         y una estrella congelada.
 
 
 
COSTO
 
Vi a Carlos
Vi a Pablo  a Carla
Vi a Ignacio  a Martín
Decían adiós
 
Yo era una poeta gastada
 
Tomaba  sol con una toalla encima
Un sombrero de ala ancha
Un Lerogin en la mano derecha
En una jeringa la insulina
Era enero
 
Era el mar un mural donde escribí mi diario
Con sangre y lágrimas
Sin prisa o velocidad
 
Aletargada por los antihistamínicos y el Alprazolam
Vi los rayos del sol
Como un árbol     Sin hojas
 
Yo era una poeta
 
Sin valija
Sin retorno
 
Tenía frío
                    Y des-per-
 
 
 
 
 Voces
 
Se ha desbordado el mar
Sale de tus ojos
Sale de mis ojos
Con su voz
Con nuestras voces
Construye una casa en esta playa
Construye un refugio en esta página
 
 
 
 
ARENA
 
He ahí tu nombre dibujado en la arena
He ahí tu nombre
He ahí
Yo detengo las aguas con la punta del pie
Yo detengo las aguas con el soplo de mi boca
Recojo la arena que te enuncia
Y la guardo en el bolsillo
                Y la oculto entre mis vértebras
 
 
 
 
ANIMALES
 
Y tu cuerpo cae en mi pecho
y la palabra en los costados
y nos hundimos en un poema
y somos animales
hacemos
y deshacemos
y somos animales
que hacemos
y deshacemos
 
 
 
 
 
EN TI
Lentamente descubriste
Que la noche gira en tus costillas
Y se abre
Y se extiende
Hasta caer muy dentro
Hasta caer muy hondo
En el trébol de tu sexo
Y se extiende
           En el silbido eterno del sileNCIO
 

 

VOLAR
 
Un piano y tu labio
Metido en mi sien
Una pincelada basta para volar
Abeja desquiciada
Para volar
Para danzar
En una tecla
En una barca
En un delirio
 
 
 
 
 
 
DESPUÉS
 
Puede la noche ser más larga que el ocaso
Puede este grito ser más hondo que el abismo de tu boca
Puede esta música doblegarse ante el imperio de tu nombre
Y nada más queda luego de tus labios
           Y nada palpita luego de tu vientre
 
 
 
 
 
GÉNESIS
 
Iremos al jardín cerrado
al génesis
Al polen y los pétalos
Al agua y las ramas
Volveremos
Volveremos
Nuestros cuerpos contemplarán el sol del mediodía
Conoceremos de los muertos su cansancio
Y nos tocará el verdor de su reposo
 
 
 
PEREGRINOS
 
Hemos venido a ver la muerte
Soledad altiva
Corona derribada
Hemos venido a ver el régimen caído
La mandíbula de la ira
La cerviz de la venganza
Las manos obscenas
El labio blasfemo
El brazo de la injuria
Hemos venido
A ver los cielos que aniquilan
 

 

Esa otra
 
Noche petrificada a fuerza de blasfemia
Torrente curioso
Sombra eterna de cuatro estaciones
Estatua eterna que pasea en los siglos
Fulgor que destruye
Vil manía de esta vida

 

 
 

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