Homero Carvalho Oliva

Antología poética

 
 
HOMERO CARVALHO OLIVA(*)
 
Río nostálgico
 
Inolvidable río
Que repentino nace en las pupilas
Gota florecida en los recuerdos
Manantial de imágenes peregrinas
Que fluye desde la inocencia redimida.
 
Así es el río
Que moja mis pies
Humedeciendo mi piel
Como si las mansas aguas
De la crepuscular inundación 
Nuevamente se sumergieran en mí.
 
 
Del Poemario CUERPOS
 
I
Tu piel
Es la página
Que desean mis dedos
Para imprimir sus memorias
 
II
Tu cuerpo
Cubre la exacta
Dimensión de mi deseo
 
Mi deseo
Cubre la exacta
Dimensión de tu cuerpo
 
III
Lejos de ti
El sueño es el camino
Para encontrar tu cuerpo junto al mío
 
 
Del poemario LAS PUERTAS
 
III
La ciudad
Orgullosa de sus victorias bélicas
Presumía de su monumental Puerta
 
Los juglares le cantaban epopeyas
Los historiadores repetían mitos populares
Los poetas rivalizaban por un inmortal soneto
Los jóvenes se inmolaban buscando entrar en la leyenda
 
La Puerta era la historia
La ciudad el patio trasero
 
Solamente las madres
La evitaban sigilosas
Susurrando maldiciones
Mirando sin mirarla.
 
 
X
 
Nadie
Nada
Nunca
Conocía la puerta de entrada
Al jardín interior de la ciudad
 
No existe
No existe
La puerta no existe
 
La secreta entrada
Solo era compartida
Por aquellos elegidos
Que se perdían en las calles
Buscándose a sí mismos.
 
XV
En su cuarto
Detrás de una puerta
Que sonríe cuando la abrimos
Mi hija me presentó a su Hada Madrina
La vi sonrojarse como roja cereza
Y la escuché reír sonora como las abejas
Volando por la habitación cual rana traviesa.
 
Por la misma puerta
  Inevitables
Entraron los años
Y el Hada se fue despacito
Para no despertar a mi hija.
 
 
Para Brisa Estefanía y Carmen Lucía
 
 
XVI
Ayer
Abríamos puertas
Con mi travieso hijo
Inocente descubridor de soles
 
Me enorgullecía
Llevarlo de la mano
Disipando sus temores
 
Hoy
Imprudente
Seductor de lunas
 
Él abre las puertas
Y se enorgullece
De llevarme de la mano
Disipando mis temores.
 
Para Luís Antonio
 
 
 
 
XXIV
En mi pueblo
Encontrado a orillas
De un río limpio y tranquilo
Los colores son de las puertas
Los hay como nunca los hubo
 
Antes de amarse
Las familias de mi pueblo
Mezclan colores con perturbadoras ideas
 
De pronto
El rojo condensa
La impensada furia
Y el azul de los mares ausentes
Atrapa todas las frustraciones
 
Basta mirar las puertas
Para saber si son felices.
 
 
 
 
XXV
Soñé palabras
Que abrían puertas
Desperté con un extraño manojo
Aún estoy buscando las cerraduras.
 
 
 
XXVII
Cada tiempo
Posee sus horas oscuras
Cada puerta
Sus golpes no deseados.
 
 
COMENTARIOS:
 
Por los versos de Homero Carvalho tenemos abiertas Las Puertas a múltiples ámbitos humanos. Su juego de metáforas sencillas, intensas y directas no oculta  ningún pestillo y con delicadeza de ganzúas nos abren la puerta del alma.
Ángel Züaznabar
 
Una vez más, Homero Carvalho, este creador de la palabra,  nos sorprende. Encontramos puertas  que al abrirlas, descubren su mundo poético, lleno de reflexiones  sobre la belleza y la identidad.  Las Puertas de Homero, son las puertas del alma, esas que para nuestro placer, no podrá volver a cerrar.
Gigia Talarico
 
Breves, límpidos y precisos, los poemas de Las Puertas, se abren (o se cierran) al conjuro de las palabras para develarnos el paisaje inmemorial de la poesía y conducirnos por extraños parajes sumergidos en la atmósfera casi siempre patética de la cotidianidad. Aquí Homero Carvalho ha sabido desentrañar metafórica y evocadoramente la condición de aquellos objetos primordiales que –imaginados o no- suelen conducirnos al descubrimiento de ámbitos secretos e insospechados de la inasible realidad…
Luís Andrade

 

 
 

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