Héctor José Corredor Cuervo

 

Antología primera

 
 
 
 
Los poetas no mueren si dejan huellas
imborrables a su paso día a día.
Autor.
GRITO DE ASCETAS
 
En los confines de todo el universo
se oye el eco dolorido de los ascetas
que reclaman acciones con un verso
por la muerte inhumana de un poeta.
 
Le cortaron sus sueños con puñales,
le arrancaron las uñas de sus manos,
y..., quisieron incinerar sus ideales
en la zahurda oscura de peruanos.
 
Hoy su cuerpo está en el campo santo,
bajo sombras de brutal impunidad,
esperando lo cubra con su manto
la justicia con lampos de hermandad.
 
Y su alma se marchó para la gloria
con la luz refulgente del Sembrador
quien cultivó las semillas de victoria
entre abrojos sin odio y sin rencor.
 
¡Libertad, libertad, sin opresión!
fue el anhelo de altruista trovador
que luchó por la patria con pasión
bajo rayos de esperanza y de amor.
 
¡Unión, unión, unión! pueblo indolente!,
es clamor general de todas las naciones,
para que llegue hasta el autista dirigente
y se aplique el castigo a los matones.
 
25 de enero de 2006. Poema de solidaridad con motivo del vil asesinato del poeta Peruano James Oscco Anamaría.
 
 
 
HIMNO  POETAS DEL MUNDO
 
Coro
Avante poetas de toda la tierra
pulsemos las liras con viva ilusión
para que se extingan las llamas guerra
con dulces palabras de paz y de unión.
 
I
No importa se vean olas de terror
en el mar inmenso de la hipocresía
si existen los bardos plenos de valor
que orientan la nave en su travesía.
 
 
II
Hagamos que brille cual sol la razón
y despierten liras con cuerdas activas
para que sembremos con el corazón
semillas de trigo, de amor y de vida.
 
III
Llevemos al mundo notas de amistad,
entre las tormentas de inquina y falsía,
para que fulguren rayos de hermandad
y llegue la lumbre con un nuevo día.
 
IV
¡Trovemos poetas! ¡Poetas trovemos!
¡Llenemos espacios con canto y poesía!
para que regrese la paz entre humanos
y vivamos plenos con fe y alegría.
 
 
 
SUEÑOS SOBRE LA CUMBRE
 
Sobre la cumbre de una agreste montaña,
la cual se esconde detrás de la neblina,
yacen los sueños en la espesa maraña
de compatriotas con mente cristalina.
 
Sus  cuerpos se quedaron en una telaraña
tendida por la muerte en cúspide andina
y sus almas volaron en oscura mañana
a desgranar el agua pura con la ondina.
 
Sus ideales retumban con sonido del eco
entre inmensas rocas donde silba el viento
para acabar con la falsedad y el embeleco
bajo el cielo azul de un combo firmamento.
 
¡ Oh gran ministro y grupo acompañante!
que dejaron la patria impregnada de amor
enseñando que basta en la vida un instante
para servirle con  grandeza  y con  honor.
© Héctor José Corredor Cuervo
Febrero 13 de 2003. Homenaje al Ministro de Protección Social Juan Luis Londoño, Lena María Bloss, Germán Vanegas, Alirio Arcila y José Joaquín Vera accidentados en el cerro de San Julián  de la Cordillera Central a  más de 3.600 metros de altura.
 
 
 
 
La paz no puede ser conseguida
con la restricción de la libertad. Autor
 
 
SECUESTRADOS EN LA SELVA
 
Quisiera ser el ave que vuela en la selva
para alegrar con trinos el tedio de la mañana,
para llevar mensajes pidiendo se devuelva,
a todo secuestrado que sufre en su entraña.
 
Quisiera ser la abeja que vive en la maraña
para chupar el néctar de la flor entreabierta
construyendo un panal en la espesa montaña,
que les endulce el alma cuando esté despierta.
 
Quisiera ser el tigre audaz e imponente,
que cauteloso anda sin temor a escopeta,
para dar el zarpazo en lugar pertinente
y lograr liberarlos de manera discreta.
 
Quisiera ser la nube que cubre el firmamento
con armas poderosas de rayos y centellas
para asustar raptores con orgullo adentro
en una noche oscura, sin luna y sin estrellas.
 
Quisiera que mi cuerpo volara en pensamiento
y que el Señor me diera el don de ubicuidad
para poder calmar  inmensos sufrimientos
hasta lograr de todos completa libertad.
 
Quisiera con mi lira cantarle al hermano,
que con saña le hunde a la madre el acero
y decirle  que ahora el pueblo colombiano
no cree en esa lucha de terror verdadero.
© Héctor José Corredor Cuervo
23 febrero de 2003. Homenaje a Ingrid Betancour al conmemorarse un  año mas de su secuestro  y a todos los militares y civiles que en este momento están en poder de grupos al margen de la ley.
 
 
 “Prefiero  tener un padre muerto que tener
un padre enterrado en vida.” Lina Echeverri.
 
 
HOLOCAUSTO
 
Con miembros extenuados y troncos lacerados,
en medio de la selva con crueldad inhumana,
diez héroes en un patíbulo fueron inmolados
por luchar con altru en patria soberana.
 
Sus almas tristes se marcharon al cielo
en medio de olas de barbarie y de terror
que causan fieras que asechan el sendero
con garras afiladas de saña y de rencor.
 
Hoy los más valientes están acongojados
junto a la fría tumba y en la patria altar
al despedir  los mártires y  los soldados
que buscaron para su pueblo bienestar.
 
Sus sentimientos de unión y de concordia
en nuestras mentes estarán por siempre
para acabar con el odio y la discordia
de los apátridas que atacan ciegamente.
 
Bajo el influjo de sus espirituales lluvias,
que caerán sin cesar del cielo cual torrente,
florecerá la paz, como blancas magnolias,
que adornará el rostro del continente.
© Héctor José Corredor Cuervo
5 mayo de 2003. Homenaje a los mártires Gilberto Echeverri Mejía, Guillermo Gaviria Correa, Alejandro Ledesma Ortiz, Wargner  Harvey Tapias Torres, Yercinio Navarrete Sanchez, Mario Alberto Marín Franco, José Gregorio Peña Guarnizo, Samuel Ernesto Cote Cote, Francisco Negrete Mendoza y Héctor Lucuara sacrificados por la guerrilla de la FARC en la quebrada Papayal municipio de Urrao  Antioquia.
 
 
 
 
SOMBRA DE NOGALES
 
Bajo la sombra de magnolias y nogales
un enjambre de inocentes descansaba
sin saber que los malvados criminales
en la penumbra al acecho esperaba.
 
Una explosión con  fuegos infernales
rompió la calma en todo el firmamento
y las almas entre retorcidos materiales
se marcharon con su dolor por dentro.
 
Cuando el terror se apoderó del suelo
una estela de luz brilló en el infinito
eran ángeles que iban para el cielo
a encontrarse con el Señor Bendito.
 
Y en la mañana con el sol naciente
un mensaje sentido al pueblo le dejaron:
“ Hay que luchar por los seres inocentes
que cobardes vilmente masacraron”
© Héctor José Corredor Cuervo
febrero 9 de 2003. Homenaje a los mártires del club El Nogal después de la explosión de un carro bomba operado a control remoto por integrantes del grupo insurgente  auto denominado Fuerzas Armadas  Revolucionarias de Colombia ( FARC )
 
 
 
 
La forma sabia de acabar con un conflicto es enfrentarlo
 con unidad de pensamiento y acción .Autor
 
 
UN RÉQUIEM A LA GUERRA
 
Despierta pueblo, el mundo nos convida
a ahogar el odio, la ira y la venganza;
a mitigar dolores, a saturar la herida
y a sembrar semillas en surcos de esperanza.
 
Desterremos la muerte con señales de vida,
el terror y violencia con votos de confianza,
para que brille como lámpara encendida
la libertad sublime con rayos de bonanza.
 
Hagamos que germine la ilusión en la tierra
para ver que florezcan los sueños en veredas
acabando la angustia en el llano y en la sierra.
 
Hagamos funerales de rencores y de penas,
cantemos unidos un réquiem a la guerra
y pidámosle a Dios la paz a manos llenas.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
 
VISIÓN COLOMBIA VIVA
       ( Narrativa )
 
En una iglesia de fieles atestada,
donde reinaba la fe y gran alegría,
el Señor a mi mente inspiraba
para narrar esta visión sentida.
 
Sentí a mi patria como nave a la deriva
en medio de una temible tempestad
dirigida por fariseos y por escribas
sin justicia, sin amor, sin equidad.
 
Sentí a mi pueblo en un lodo cenagoso,
que indolente moría en la corrupción,
pidiéndole ayuda al Todo Poderoso
para lograr la paz en la nación.
 
Oí una voz que dijo desde el cielo,
en medio de gran calma y esplendor,
¿ Por qué temen mortales en el suelo
si conviven con Jesús el Salvador ?
 
Vi  al pueblo salir del pozo con confianza
tocando como David la encantada lira,
cantando con gran fe y con esperanza,
agradando al Señor y  pleno de vida.
 
Vi a muchos incrédulos levantando brazos,
a destplazados regresando  a sus parcelas,
a secuestrados en plena libertad sin lazos
y a los niños felices jugando en las escuelas.
 
Vi a  una multitud de hombres predicando,
a escribas y fariseos saliendo de su guarida,
a los muertos a sus muertos enterrando
y a Colombia viva cual  tierra prometida.
© Héctor José Corredor Cuervo
5 de Enero de 2003Narrativa inspirada después de la predicación del pastor Ted Cano en la iglesia “ Tabernáculo de la Fe” en  Bogotá DC. Colombia.
 
 
 
HIJOS ADOPTIVOS
 
Lejos de la patria donde ayer nacieron,
bajo nubes de amor en un extraño suelo,
pasan la vida los hijos que partieron
con la suerte que les llovió del cielo.
 
En su sangre que corre a borbotones
se oye el sonido de tambores y de gaitas
y sus cuerpos se mueven cual temblores
con los ritmos de cumbias y de salsas.
 
En su alma conservan la esperanza
de conocer su terruño en primavera,
de saber dónde brota la esmeralda,
que descolla en el mundo de primera.
 
El amarillo es el  oro de la abundancia
que el Señor les dio para salir de penas
y el azul es firmamento en la distancia
que une el rojo de la sangre en venas.
 
Ellos tuvieron la celestial fortuna
de cubrirse con mantos de riqueza
en regazo seguro y blanda cuna
sin saber de su pueblo la pobreza.
 
Ellos no saben de físicos dolores,
deshojados en horas de quebranto,
en una tierra que colmada de flores
se marchitan con temor y espanto.
 
Ellos sienten amor por el radiante sol
que dio su luz para salir de parias
y en sus mentes fraguadas cual crisol
guardan orgullo de tener dos patrias.
 
¡Colombianos la patria los espera!
© Héctor José Corredor Cuervo
21 de abril de 2004.  Poema a unos niños adoptados por extranjeros los cuales quisieron se  narraran  sus sentimientos.
 
 
 
LOS EXILIADOS
 
Sobre las aguas del mar de la indolencia
se ven flotar los millones de exiliados
que salieron de su patria por violencia
o por  miedo a terminar encarcelados.
 
Atrás  dejaron sus más gratas querencias
entre los surcos de dolor ensangrentados
por dirigentes que faltos de conciencia
azuzaron las contiendas en poblados.
 
En sus mentes golpean los recuerdos
cual grandes olas en los  acantilados
y sienten que se mueren los anhelos
bajo sombras de tedio, encadenados.
 
Como un escudo llevan su inteligencia
y los valores de padres inculcados
para luchar con tesón y  con paciencia
en ambientes extraños y alejados.
 
En la distancia les faltan resplandores
de los astros bajo cielos azulados
y extrañan el aroma de las flores
que brotaban en ciudades y en collados.
 
Siempre los cubre la nube de ilusión,
de su  regreso a la tierra más amada,
y esperan que florezca la razón
en la sierra, en el llano y la cañada.
 
¿Hasta cuando los hijos de la tierra
irán errantes cual Caínes desterrados
sufriendo los horrores de la guerra
en este mundo por dinero esclavizados?
 
¿Por que no se unen las mentes y las manos
bajo banderas de amistad y de concordia
para apagar el fuego implacable de tiranos
que escriben con cadáveres la historia?
© Héctor José Corredor Cuervo
20 octubre de 2004. Para hombres, mujeres y niños que sufren el suplicio del exilio por culpa de aquellos villanos que se creen dioses humanos  y que hacen enfrentar pueblos, por intereses personales,  políticos,  económicos, sociales o militares haciendo ver al mundo que son los salvadores de quienes quieren esclavizar. “La guerra la dirigen, normalmente, políticos que  por cobardía no fueron a los cuarteles a cumplir con el deber de defender a su patria. Quien la ejecuta  y sufre las consecuencias es el pueblo ignorante.
 
 
    
SENTIMIENTOS DE  UNA MADRE
 
Bajo la sombra de negros nubarrones
sufro en silencio una cruel tragedia
de ver reír al pueblo en su comedia
mientras ocurren las torvas vejaciones.
 
Siento el dolor desnudo de la guerra
al saber de indefensos secuestrados
al ver campesinos, guerrilleros y soldados
que mueren ignorantes en su tierra.
 
Llevo en el alma terrible pena oscura
al mirar a niños llorando de tristeza,
a seres harapientos viviendo en pobreza
a muchos desplazados con amargura.
 
Sueño con ver unidos los hermanos
que se pelearon por supuestos ideales
y que entregaron sus armas de rivales
para vivir en paz como seres humanos.
 
Quiero saber de  mis hijos su regreso
con hojas de olivo de la lucha cruenta
que simbolicen el fin de la tormenta
para iniciar  el tiempo del progreso.
 
No quiero saber más de la palabra muerte,
de fusiles, de minas, de campos de batalla,
de trampas caza bobos, de tiros de metralla,
quiero tan solo una patria con suerte.
© Héctor José Corredor Cuervo
7 agosto de 2004. Sentimientos expresados por las madres en el monumento de los caidos en acción.
 
 
 
“No te dejes vencer por el mal;
antes bien, vence el mal con el bien”
 
 
LUZ EN EL TÚNEL
 
En la oscuridad del túnel sin salida,
en medio de indolencia y de maldad,
se ve la luz que alumbra nuestra vida
en el sendero que va a la eternidad.
 
Es la luz del Señor que está prendida,
señalando el camino de la verdad,
la que ahuyenta la sombra del homicida
para que brille el sol de libertad.
 
Esa luz iluminará  al buen dirigente,
al industrial, al campesino, al obrero,
al gobernador, al alcalde, al presidente,
al poeta, al periodista y al guerrero
 
Esa luz mostrará la bestia corrompida,
que arrasó  los campos con crueldad
y que tiene a nuestra patria sometida
en tinieblas de hambre y orfandad.
 
Esa luz será la verdadera guía
de los patriotas pletóricos de honor
que lucharán con fe contra la tiranía
del secuestro, del chantaje y del terror.
 
Esa luz alumbrará con mucha fuerza
los corazones de colombianos valerosos
que lucharán con honor y entereza
para llegar hasta la gloria victoriosos.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
 
 
 
El hombre que arrasa, aplasta y aniquila todo, se destruye asimismo.
Autor
 
EL GAMÍN Y EL PORDIOSERO   
                 (Dialogo)
 
Estando bajo un alar
un gamín y un pordiosero
empezó así a narrar
su historia el primero:
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
GAMÍN
 
Tengo tan solo siete años
y no conozco a mi padre,
pues vivo dentro de caños
desde que dejé a mi madre.
Mi madre es una prostituta
que trabaja en las esquinas
y tenía una mujer sustituta
que me daba las comidas.
La casa era  un infierno
donde se escondía Lucifer
nadie pensaba en trabajo
solo añoraban en beber.
No tengo para comida
pues carezco de un hogar
y menos para dormida
por no poder trabajar.
En el grupo o la gallada
me llaman siempre ratón
y por no tener yo nada
mi oficio es de ser mirón.
En la calle vivo del vicio
de chupar pegante boxer
el cual consumo de oficio
al no tener más que oler.
 
De día atraco a peatones
con amigos raponeros
que ya son viejos ladrones
sin tener miedo a los ñeros.
De noche sirvo de posta
a hermanos y compañeros
hasta que alguno reposta
por ser apartamenteros.
De madrugada se duerme
como un pobre indigente,
como  una basura  inerme,
delante de toda la gente.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
 
PORDIOSERO
 
Yo vengo desde muy lejos
donde tenía mi estancia
con mulas, con aparejos
y con alguna prestancia.
Me obligaron a salir
un grupo de desalmados
que solo quieren vivir
en  el ocio bien armados.
Me vine a esta ciudad
con mis hijos y mi esposa
a vivir de caridad
entre gente bondadosa.
Al principio con limosna
conseguía para comer
sin poder llevarle nada
a mis hijos y a mi  mujer.
Mis hijos se fueron un día
a la calle a rebuscar
porque la necesidad que había
fue imposible soportar.
Mi mujer se fue con otro
que le ofreció protección
sin saber que el sujeto
la llevaría a perdición.
De los hijos no se nada
pues dejaron de volver
cuando se dieron cuenta
que no podía responder.
 
Yo ahora soy indigente
sin ninguna protección
tan solo vivo el presente
muriendo de inanición.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
GAMIN
 
¿Cómo se llaman sus hijos
y dónde cree que están?
yo creo que con amigos
los podremos encontrar.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
 
PORDIOCERO
 
Mi mujer se llama Gloria
mis hijas Sandra y Victoria
mis hijos se llaman Pedrito
y el mas pequeño Juanito.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
GAMIN
 
Mi mamá se llama Gloria
y está en la prostitución
mis parceros son sus hijos
con el trabajo de ladrón.
mi nombre es el de Juanito
el menor de una legión
que vive en el puentecito
metido en un socavón.
© Héctor José Corredor Cuervo
 
 
 
PORDIOSERO
 
Este encuentro es de vida
que mi Dios así planeó
para curar la cruel herida
que el destino nos deparó.
Vamos a buscar ahora
a mis hijos y a mi esposa
y con mente soñadora
todo será color de rosa.
Llevaremos un mensaje
a todos nuestros amigos
que no piensen en el viaje
para vivir de mendigos;
 
que preferimos morir
en nuestra propia estancia
y que queremos vivir
sin la droga y sin vagancia.
 
A esos hombres armados
que nos hicieron sufrir
les diremos que agotados
no podemos más huir.
© Héctor José Corredor Cuervo
22 de diciembre 2002. Poema tomado de la realidad colombiana.
 
 
 
EL MANCEBO Y LOS PERROS
 
Caminando por las calles invernales
bajo el palio gris de pertinaz neblina
un mancebo pasea gordos animales
mientras el hambre a su honor domina.
 
En la sarta él lleva lustrosos canes
arreglados como reinas de belleza
de millonarios que no tienen afanes
ni sienten el dolor de la pobreza.
 
En su rostro se desgrana la amargura,
por ser el principal actor de la comedia,
al tener que convivir con la basura
ocultando el rigor de su tragedia.
 
En casonas de algunos potentados
él contempla el exceso de alimento
y comparte con perros los sobrados
para llevar a hermanos el sustento.
 
Quien contempla los canes y el mancebo
sacarán la siguiente conclusión:
que hay hombres que tienen vida de perro
mientras hay perros que gozan de atención
© Héctor José Corredor Cuervo
22 de Enero de 2001.  Poema inspirado por un muchacho que pasea  perros en la calle  el cual por necesidad comparte  el concentrado con los animales y el sobrante lo lleva para alimentar a su familia.
 
 
 
YO QUISIERA
 
Yo quisiera salir en mi patria
con el sol que alumbra la aurora
a llevar una luz de esperanza
a la gente que la paz añora.
 
Yo quisiera entregarle al pueblo
un mensaje en mi dulce idioma
con palabras salidas del pecho
de alegría, de sonrisa y aroma.
 
Yo quisiera oír por los aires
un poema, una bella canción;
que se escuchen voces fraternales
salidas de seres de buen corazón.
 
Yo quisiera que tenga el niño
una cuna mullida al nacer;
que se arrope con sábana de lino
bajo un techo y con grato placer.
 
Yo quisiera que el joven creciera
entre sueños con plena ilusión
y que él en la escuela aprendiera
a vivir bajo lluvias de unión.
 
Yo quisiera que el hombre muriera
en un lecho rodeado de sus hijos
y que al fin de la vida sintiera
el calor de los buenos amigos.
 
Yo quisiera que brille en la tierra
un destello de dulce hermandad
que se cambien las noches de guerra
por los días de amor y amistad.
© Héctor José Corredor Cuervo
14 de septiembre 1999.  Día del amor y la amistad
 
 
 
QUIERO VOLVER A MI TIERRA
               Bambuco
 
Quiero volver a mi tierra
 a mi patria colombiana
a gozar sobre la sierra
el calor de una ruana.
 
Quiero oír las canciones
 en mi lengua castellana
y hablar en oraciones
al Rey de la raza humana.
 
Quiero oler otra vez
 los aromas de la flores
y llegar a la vejez 
con el amor de mis amores.
 
Quiero sentir el afecto
de familiares sinceros
y andar en camino recto
con los fieles compañeros.
 
Quiero oír en la mañana
el canto delos pajarillos
y otear por la ventana
nevados y paramillos
 
Jamás quisiera morir
en una tierra extraña
tan solo añoro sentir
el abrigo de tu entraña.
© Héctor José Corredor Cuervo

 

 

“Un ser humano tiene derecho a saber cual es el delito que se le imputa y la duración de la pena después de ser vencido en un juicio”

 
 
MISIVA DE UN SECUESTRADO
 
Con la tristeza de la selva
que erosiona el alma
escribo este poema
con la luz de una llama
para pedirles clemencia
a los caudillos de fama
que aún tienen conciencia
de cuidar la vida humana.
 
Estamos bajo la fronda
de una indolencia añosa
con la parca que nos ronda
como la abeja venenosa
la cual se pasea oronda
con la caterva medrosa
que dispara a la sombra
por presencia de la tropa.
 
Aquí estamos defensores
de la patria y democracia
sin que oigan los clamores
dirigentes de importancia
que dicen ser salvadores
del pueblo con ignorancia
mientras reciben honores
de la falaz mediocracía.
 
Son aquí los compañeros
la soledad, la tristeza,
el hambre del pordiosero,
el tedio y la pereza;
el enfado, los agüeros,
el maltrato y la rudeza
de todos los carceleros
que demuestran su torpeza.
 
Aquí gotea el tiempo
en clepsidra lentamente
en medio del sufrimiento
que orada  nuestras mentes
hasta perder el aliento
como reales indigentes
que mueren sin alimento
ante seres inconscientes.
 
Vivimos encarcelados
como puros animales
sin libertad e infectados
por insectos infernales
que parecen ser enviados
por los propios criminales
para matar secuestrados
que luchan por ideales.
 
Quiero que esta misiva
viaje por el mundo entero;
que la lea el artista,
el maestro,  el obrero,
el estudiante, el idealista,
el pastor, el consejero
para que la gente autista
se apiade del prisionero.
 
Hasta cuando este grito
se quedará en las montañas
sin eco en el infinito
y atrapado en la maraña
sin que oiga el Dios Bendito
el llamado de las almas
que mueren en el olvido
por un tirano con armas.
©Héctor José Corredor Cuervo

 

 

 
 

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