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113
También
son duros
los
sueños de los pobres.
Interrumpidlos.
114
No llames
más
pues es
ineludible
tu
soledad.
115
Desheredados
lameréis
de la sal
vertida
en tierra.
116
Ten la
certeza
de que el
tiempo no cesa
de
aniquilarte.
117
Diluviaría
si
protegiera al pobre
una alta
nubes.
118
Hay en la
muerte
incierta,
lenta y sorda
un
horizonte.
119
En el
verano
el olor
de las flores
quiere
marcharse.
120
Pobre mi
sombra.
Busca
desamparada
la
oscuridad.
121
Un día
vendrá
tu sueño
más perfecto:
la
eternidad.
122
Éramos
niños
y en el
aire escuchábamos
solo
campanas.
123
Gracias
al viento
entona
mil canciones
el campo
abierto.
124
Hoy sopla
el viento.
Quiero
gurdar la noche
bajo mi
techo.
125
Lentos
navíos
surcaban
los domingos
de mi
niñez.
126
Entonces
éramos
los
jóvenes heraldos
de la
inocencia.
127
En mi
ciudad
arcángeles sin alas
cuidan
del pobre.
128
Fábricas
tristes
estornudan al aire
polvo y
suspiros.
129
Con la
resaca
de
agotados rugidos
descansa
el mar.
130
En esta
tarde
muda de
golondrinas
duerme el
verano.
131
Dentro de
un siglo
tus
nietos vivirán
sin
conocerte.
132
En
nuestra tierra
los
árboles ignoran
cuándo es
otoño.
133
Danza
nuclear
cien mil
monstruos ocultos
le diste
al aire.
134
Éramos
jóvenes.
Fingíamos
ignorar
lo que es
la muerte.
135
Nos
medirán
los
gusanos reptantes
bajo la
lápida.
136
Oled la
sangre.
El
holocausto sigue
sin
descansar.
137
En su
silencio
acunaba
mis sueños
la
medianoche.
138
El fin
del tiempo:
cuando
brille en el cielo
solo una
estrella.
139
Aún lo
recuerdo.
Hablábamos la vida
en el
camino.
140
¿Qué más,
ahítos,
queréis
acaparar
de este
planeta?
141
En
nuestros sueños
se
deslizan las noches
bajo la
alfombra.
142
Vuelvo a
tu vientre
es mi
hora de dormir
querida
tierra
143
Fantasma
amigo
de la
olvidada infancia
tu voz
escucho.
144
Me
serenaba
cada
noche una luz
en mi
ventana.
145
A fin de
cuentas
si Dios
nos respondiera
¡vaya
sorpresa!
146
Trepida
el órgano.
Ruge Bach
en la iglesia
al Dios
airado.
147
Cuando
estás lejos
quisiera
preguntarte
si aún
existes.
148
El río
fluye
para
escapar de Heráclito
y del
remanso.
149
Conquistadores,
desde
donde vinisteis
vino la
muerte.
150
Es tu
condena:
no
correrán los niños
tras tus
milagros.
151
En su
ambición
sueña
alas el águila
blancas y
abiertas.
152
Sueña y
revive
sus
ágapes atávicos
el
gavilán.
153
En las
espinas
se
expresa la tristeza
de los
rosales.
154
Te
asombrará
descubrirte viviente
cada mañana.
155
Hiende la
luna
una
herida en el cielo
que
sangra estrellas.
156
No es
vano intento
tu vuelo
de semillas
diente de
león.
157
Vendrá la
muerte
a
librarnos del tiempo
y sus
cadenas.
158
Tuve
aquel sueño:
primero
fuiste tú
luego la
noche.
159
El rudo
paso
de un
hombre armado anuncia
tumbas
abiertas.
160
Hijos del
sol
paren las
estaciones
entre las
nubes.
161
Masacre
eterna:
la vida
te alimenta
de
moribundos.
162
Guardo el
recuerdo
de mil
tardes urdidas
por los
celajes.
163
Desamparados
descansa
la justicia
tened
paciencia.
164
En cada
amigo
te lo
advierte la historia
dormita
un cardo.
165
Cuna del
odio:
nació
como palabra
la idea
de raza.
166
Huelen
los nardos
y a golpe
de guadaña
muere el
zarzal.
167
Aun sin
alarma
si ves
flamear banderas
busca
refugio.
168
A su
placer
alcanzan
el infierno
los
sicofantes.
169
Grandes
gobiernan:
consérvate pequeño
hombre
pequeño.
170
No
escuchan, huelen
los oídos
del juez
que juzga
al rico.
171
Ante el
espejo
visiones
de mis sueños
más
escondidos.
172
En
Nicaragua
hay lagos
coagulados
de
antigua sangre.
173
Me dio el
pasado
paredes
demolidas
libres
del eco.
174
Palabra
ángel
¿de
cuántos alfileres
estás
compuesta?
175
Un pan
escaso
torturadas reparten
algunas
madres.
176
Fermenta
y crece
como
panza de niño
la blanca
hogaza.
177
No al
modo antiguo
dóciles
ciudadanos
mas sois
esclavos
178
Silencio
pobres
que Dios
piensa dormir
el nuevo
siglo.
179
Eternidad:
el río de
tus sueños
desde
esta noche.
180
Si por
aquí
logra
pasar la historia
apestaremos.
181
Estaba
escrito
construyen el imperio
ellos los
bárbaros.
182
"Pudo
haber sido"
dijo
dolidamente
Simón
Bolívar.
183
"No pudo
ser"
lamentó
tristemente
José
Martí.
184
"Fue como
fue"
exclamó
triunfalmente
el señor
Bush.
185
Queridos
rambos
no
pudisteis ser ghandis
sentíos
mal.
186
¿Dónde os
fuisteis
cuando os
abandonamos
viejas
palabras?
187
Tal vez
los bárbaros
que
deseamos destruir
somos
nosotros.
188
Brazos
abiertos
¿una
crucifixión
o un
abrazo?
189
Solo un
segundo
del
minuto final
el
paraíso.
190
Con un
lamento
las
noches deshojadas
cantan
los grillos.
|
191
En mi
ciudad
la
seguridad única
es la
prisión.
192
Un
privilegio
para los
moribundos
está en la muerte.
193
Cuando
vencido
enano
genuflexo
es el
gigante.
194
Es
nuestra suerte
la
imposibilidad
de la
esperanza.
195
Vano
milagro
si
inventamos palabras
que no se
nombran.
196
Revelación:
tu fe no
trae la luz
marchas a
ciegas.
197
Como el
verdugo
se
sienten los políticos
predestinados.
198
Después
del éxtasis
del
arrepentimiento
tal vez
la paz.
199
Corre en
tu sangre
el río
interminable
del viejo
Heráclito.
200
Virtud se
llama
al crimen
aceptable
del
poderoso.
201
Vida y
muerte
funde la
eternidad
del
universo.
102
Roba a la
muerte
su
vocación de tumba
la
madrugada.
203
Va la
tormenta
fotografiando truenos
en cuanto
estallan.
204
Réquiem
neumático
por las
horas perdidas
son los
suspiros.
205
Asnos
alados
los
juristas corruptos
ahogan la
luz.
206
Callan
los jueces
fallecen
las palabras
y la
justicia.
207
En los
estrados
la ley
priva de luz
a los más
débiles.
208
Temblor
de hojas
diurnas
imitaciones
de las
estrellas.
209
Las
hecatombes
fueron
presagios griegos
del
Holocausto.
210
Campana
rota
un
sudario vacío
para el
silencio.
211
Dios no
madruga
en el
rocío silente
de la
justicia.
212
Volcán en
calma
el sueño
efímero
de un
Dios dormido.
213
La madre
teje
y el
padre duerme al niño
en el
umbral.
214
Mes de
diciembre
a duras
penas repto
tus
noches frías.
215
Se
desmorona
astro
desgañitado
el
campanario.
216
Cañón del
cielo
y mortaja
de bronce
en la
campana.
217
Sorda
crepita
perforada
de estrellas
la clara
noche.
218
Diáspora
son
los
nardos matutinos
de mil
aromas.
219
Lanza un
bostezo
la clara
madrugada
de luna
llena.
220
El
moscardón
motor
oscuro y grave
del
barrizal.
221
Vierte el
barbero
su polen
de carbón
sobre el
mosaico.
222
Peripatético
señor del
retroceso
vano
cangrejo.
223
Vieja
tortuga
eres la
evolución
del tapa
ollas.
224
Si el
justo duerme
posponed
la tortura
guardadle
el sueño.
225
Lenta
tortuga
le
llamarás tortura
a tu
camino.
226
Correcaminos
explorador del cielo
graso
abejón.
227
Rayo
nocturno
ángel
resplandeciente
de la
tormenta.
228
Invierno
nórdico
largas
noches veteadas
de ébano
y mármol.
229
Rastro
fugaz
saludo
del meteoro
grito de
luz.
230
Se han
enojado
las
montañas nocturnas
salta el
relámpago.
231
Hubo una
vez
un
cansado universo
que hizo
¡big bang!
232
Humanizar
la guerra
¿civiliza
al
animal?
233
Oye el
político
el llanto
de los niños
mientras
perora.
234
"Querido
Yorick,
perdiste
el mal aliento",
suspira
Hamlet.
235
Mirad
bien Sancho
los
gigantes vencidos
sangran
harina.
236
Hoy en el
circo
Daniel de
Babilonia
es
domador.
237
Ave
Pilatos
inventor
de la asepsia
en los
estrados.
238
Doblad
campanas
cuando
las flores rotas
desaparezcan.
239
Como un
presagio
cuando
pasan las nubes
borran mi
sombra.
240
Amo la
vasta
pequeñez
de los años
que hemos
vivido.
241
Clamando
a Dios
le
respondió el milagro
de un
gran silencio.
242
De la
corbata
silencioso el verdugo
retuerce
el nudo.
243
Aves de
plomo
del
Báltico enlutado
sobre
Estocolmo.
244
Pobres
venid
y
ayudémosle a Dios
para que
exista.
245
Desde la
sopa
los ojos
del aceite
nos
interrogan.
246
Tal vez
conserva
el alma
de las uvas
el vino
tinto.
247
Disimulado
sudario
del viñedo
el vino
blanco.
248
Dentro
del Arca
dos
calafateadores
asiló
Noé.
249
Sonríe el
piano:
recorren
el teclado
dedos de
niño.
250
La
desolada
noche
encinta de estrellas
llora a
la luna.
251
Desde la
noche
agitando
sus alas
llega el
insomnio.
252
Viene el
invierno
a
escondernos la luna
sobre las
nubes.
253
Canción
de cuna
bajo la
enramada
duermen
los niños.
254
Echo
raíces
esta
tarde estival
nació mi
nieto.
255
La
carretera
vaga
cinta tendida
hacia el
océano.
256
En el
panteón
debajo de
las piedras
un héroe
ausente.
257
Bajo las
nubes
ronronea
sus motores
una
torcaz.
258
Entre la
arena
blancos
trozos de uñas
van hacia
el mar.
259
Cama
vacía
siempre
guardas los cantos
de mis
amadas.
260
Cuando
hay mujeres
al borde
del aljibe
el agua
canta.
261
Globos
nocturnos
sobrevuelan la aldea
y nadie
mira.
262
Detonaciones
revuelos
en el bosque
un ave
muere.
263
Vela el
invierno
el sordo
funeral
de cada
hoja.
264
El
estudiante
escucha
al viejo sabio
bajo un
nogal.
265
Como en
un hijo
marcha
apoyado el viejo
en su
bastón.
266
A
cuentagotas
rememora
el avaro
a su hijo
muerto.
267
La
chimenea
les
describe a los bosques
el más
allá.
268
Mientras
viajamos
en cada
nube blanca
hay un
recuerdo.
|
269
En la
pecera
un tenue
pececillo
surca la
luz.
270
Se posa
el cuervo
cual
negro magistrado
en un
alambre.
271
Sueña el
poeta
y
olvidada descansa
su
lapicera.
272
Él que no
viaja
en el
embarcadero
empuja el
bote.
273
En la
mañana
encuentra
el moribundo
una
muralla.
274
Sobre la
estatua
del
gobernante dejan
manchas
las aves.
275
Las altas
torres
de mi
patria serán
siempre
volcanes
276
La voz de
África
resucitó
en la sangre
de mis
abuelos.
277
Aborrecedme
ordena el
poderoso
en su
arrogancia.
278
Esas
montañas
que
crecen en mi tierra
¿nos
pertenecen?
279
Tenues
jinetes
galopan
en mis noches
de
pesadillas.
280
Vieja
maestra
aún llevo
en mis huesos
tus mil
preguntas.
281
Ya nos
aguarda
en un
lugar del tiempo
la
mensajera.
282
Vuela el
cuclillo.
en el
bosque retumba
la voz
del hacha.
283
Bajo el
paraguas
un par de
enamorados
burla a
la lluvia.
284
Marcan la
arena
los pasos
inaudibles
de los
cangrejos.
285
En un
destello
arde en
el horizonte
el sol
vernal.
286
Sueñan
los patos
alas de
primavera
en el
invierno.
287
Desde un
zarzal
ilesa y
deslumbrante
surge la
luna.
288
Temblad
batracios.
Faros de
un automóvil
rompen la
noche.
289
Abre la
noche
sus
esponjas de luz
en la
espesura.
290
Su alta
montaña
desciende
el caracol
desde una
piedra.
291
Gozan los
sapos
el abrazo
del agua
en el
aljibe.
292
Sobre la
luna
se
dibujan las alas
de los
murciélagos.
293
Sueñan el
fondo
del pozo
abandonado
aves
sedientas
|