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“
Ven, acércate más, muerde m carne con tus manos morenas ”
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Laura Victoria
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La Manigua
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- Tengo la piel muy
suave
- para que puedas
navegar
- por los paisajes de
mi cuerpo
- tengo un cacto sin
espinas
- tengo dos pequeñas
colinas
- coronadas por
pájaros silvestres
- Y un bosque húmedo
- Donde nacen los ríos
de mis piernas
- Ven, acércate más
- acércate,
cartografía mi paisaje
- no tengas miedo
- ya no quedan fieras
en la manigua
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- Se que me escuchas,
- Que mi voz atraviesa
el ruido oscuro de mi calle,
- El grito sordo de la
vieja,
- El ritmo leve y
sonso del niño del rincón.
- Se que me escuchas,
- Sentado en tu silla,
- O en la hamaca,
- O en la vieja cama,
- Se que cierras los
oídos para no verme,
- Y abres los ojos
para no oírme.
- Se que me escuchas,
- Ayer no mas, resonó
tu voz en mi cabeza
- Que decía
- Hablame
- Hablame
-
Hablame.
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- OBJETO DE DESEO
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- Soy tu objeto de
deseo
- mesa fiel de cuatro
patas
- estable y firme
- donde das forma a
tus palabras
- como la cuchara
pequeña
- y cóncava que te
alimenta
- como un jarrón
- como una flor
- como una silla
- como una vela
- ¿Pero que hacer con
la sabana
- que aun siendo seda
ya no acaricia?
- ¿con el jarrón roto?
- ¿con la flor
marchita?
- Hay mi amor
- yo, tu objeto de
deseo
- intentando que el
uso no agriete mis piernas
- valiente objeto de
deseo
- que pobre y viejo
aspira la eternidad
- la supervivencia.
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LOS TRES DESEOS
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- Lo que escucho de
tus labios
- es solo para mis
oídos
- la fragancia de tu
cuerpo
- solo puedo poseerla
- mientras me habitas
- las caricias
- las sonrisas
- el centro de tu
universo
- todo en el efímero
instante
- en que te poseo
- nada pronunciar
puedo
- eres tan prohibido
como la vida eterna
- y sin embargo en
algún lugar
- ha quedado tu deseo
- hablarme quedamente
- besarme tiernamente
- y amarme muy
despacio
- en la calidez de la
noche
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- MALDICIÓN
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- Que el que ha bebido el sudor de mi cuerpo
- aspire a beberlo siempre,
- pues como el agua del Nilo
- ninguna otra apagará
su sed.
- Que el que halla dormido
- en la tibieza de mis carnes
- aspire a tener un sueño reposado
- entre morenas y rosadas pieles,
- ninguna otra le dará cobijo.
- Que perdido esté quien ha yacido a mi lado,
- anhelará mi alma en finas gotas de sudor.
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- CAZADORA
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- Llevo en las fauces
- el trago
blanquecino
- y amargo de tu
cuerpo
- aun tengo en los
dientes
- pedazos de tu carne
- limpio los residuos
con mi lengua
- lamo tus piernas,
- el vientre,
- el cuello,
- la boca,
- sacio mi sed con la
saliva fluida de tus labios,
- sorbo la vista de
tus ojos,
- jugueteo con el
cabello negro de finos hilos blancos
- al fin abandono la
presa,
- estoy saciada,
- olfateo largamente
- reconstruyo el
paisaje
- se donde quedaste.
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ELLA
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Ella huele a sal
- a
sudor
- a
deseo
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Ella inspira carne
-
placer
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Ella es simplemente
-
un aroma
-
un tormento
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- EL SEGUNDO
CÍRCULO
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- Voy camino al
Empíreo
- sanan las heridas de
mi cuerpo
- ha quedado atrás el
sexto círculo
- donde cumplí la
condena
- preguntaste por mis
culpas:
- hereje y epicúrea,
te dije
- al reanudar la
marcha me seguiste
- tus palabras
punzones en la espalda
- demoníacas,
lascivas, ingeniosas, perversas
- dices que mis
pretensiones son vanas
- que ahogue la calma
en el
- torbellino de tu
cuerpo
- te ríes en medio de
la noche
- escucho el llanto
de los que habitan en el Limbo
- y se que el final
esta cerca
- voy camino al
Empíreo, repito
- pero, donde esta
Beatriz
- donde Virgilio
- voy en esta noche
caminando a tu lado
- y pierdo la fe
- la esperanza
- la fuerza.
- 1912
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- Ausencia de la voz,
- Lengua muerta,
- Muda la piel,
- Pupila dilatada
ignorante de agudezas.
- Sigo esperando el
leve temblor de su mirada.
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- FUERA DEL
PARAISO
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- Dios separó a
los hombres en dos bandos:
- los pobres, con
hambre de otros cuerpos, insaciables,
- siempre deseando
el cuerpo ausente,
- la forma
voluptuosa, los labios carnosos,
- las piernas
abiertas al placer.
- pobres
hambrientos de cuerpos.
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- Dios separo a
los hombres en dos bandos:
- los ricos, con
sus cuerpos presentes, saciados de todo,
- la alacena
repleta de senos firmes, caderas torneadas, brazos fuertes.
- abren la puerta
y allí entre seda y satín los vientres se agitan.
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- Pero nosotros,
tu y yo mi amor,
- fuera de dios,
expulsados del paraíso,
- somos
miserables.
- Nos alimentamos,
nos devoramos una y otra vez,
- en la mañana tu
espalda sudorosa es el agua que me baña,
- en la tarde
tomamos el sol entre plantas y nubes
- y en la noche,
en la noche mi amor,
- te ceno pedazo a
pedazo,
- cada lunar, cada
rincón.
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- Dios separo a
los hombres en dos bandos:
- los pobres
tienen hambre
- los ricos la
comida,
- nosotros somos
miserables,
- tenemos los dos.
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“ y una imperiosa ley ordena a las sombras regresar a las aguas
del Leteo”
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Propercio.
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- A mi madre
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- THANATOS
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- Llegas cada
noche
- emerges
cautelosa del fondo del Leteo
- húmeda la túnica
- pálida mirada
- estas sola y
solo hay sombras
- en el río del
olvido
- te sientas en el
lecho
- donde antaño
partiste de este mundo
- te abrigo un
poco
- el frió de la
muerte no te gusta
- no me dejas
escuchar tu voz doliente
- lánguida tu
mano se extiende hacia mi
- pero nunca osas
tocarme
- dolorosa emerges
de las aguas para verme
- no doy alegría a
tu corazón muerto
- pero acompaño
- no doy consuelo
a tu alma triste
- pero caliento
- rayos de luz
tiñen el cielo
- y una imperiosa
ley
- ordena a las
sombras regresar a las aguas del Leteo
- Mañana volverás
eso es seguro
- Se que sufres
- aun tienes
miedo
- Envíame a dormir
contigo creadora
- esta vez si te
daré sosiego.
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