Diego Omar Ruggeri

Antología poética

 
 
“Y dejaré de creer en tu muerte”
 
 
Hace sólo un día y una noche
Que te busco y no te encuentro
Que te hablo y no me oyes
Que te escucho y no me hablas
 
Dicen que cuando un hombre muere
Nada queda de él más que recuerdos
Yo abracé tu cuerpo muerto
Yo besé tu rostro muerto
Y te sentí.
 
Tu corazón se escondía
Como si temiera la luz
Quiera la luz ahogarlo ahora...
Antes de que otro vientre te conciba
Nuestro amor volará hacia donde estés
Cuatro pájaros blancos
Te curarán
 
Si es verdad que de ti no queda nada
Entonces lo que eras vive en mi
Estás en el cielo y en el agua
Estás en el fuego y en la tierra
Estás
Estás
Y cuando pronuncie estos versos, me oirás
 
Que los muertos entierren a sus muertos
Yo no te enterraré
Yo te brindaré en la uva
Te presentiré en el calor del sol
Te celebraré en los pájaros que amabas
Y dejaré de creer en tu muerte:
 
Hablarás con la voz del silencio
Y yo comprenderé.
 
  
 
 
                MI ABUELITA TIENE SUEÑO
 
Mi abuelita tiene sueño
Su día se hace noche
Y ella está cansada
Sus cabellos blancos, tan blancos
Como el misterio de la nieve en las montañas
Pero los médicos no entienden
A mi abuelita
En su piel que quiere ser tierra
Han clavado su aguja
Y con líquidos turbios
Sobresaltan su sangre somnolienta
Para que sus ojos se abran.
Pero ella quiere dormir.
Sus huesos quieren ser tierra.
Ha vivido, o digan si no
Qué hay en el mundo más bello
Que el blanco misterio de sus cabellos.
Tu nieto te entiende, abuelita.
Dejadla que duerma
1 de octubre de 2005
 
 
 
 
OLOR A VIDA
 
Quiero toda la vida
Este olor en mi piel
 
Olor de olas y alas del mar
De especias y espumas del bosque
Olor a bosque indomado y a viento salado
A viento sin riendas y a bosque sin cercas
A árbol con nidos en todas sus ramas
A pasto que nunca ha sido cortado
A cielo que nunca ha sido enmarcado
Olor a lluvia iracunda, generosa
Olor a tierra preñada de lluvia
A suelo crujiente de vida y de muerte
Olor a cielo salvaje, celebrado
Por la danza de bandadas infinitas
Olor a tierra y a agua y a cielo
Y a secreto fuego
Olor a bosque
Olor a vida
 
Quiero entrar a la ciudad
Con este olor como un grito en mi piel.
Isla Martín García, 26 de marzo de 2005
 
 
 
 
 
                QUE ABRA LA TIERRA SU OSCURA BOCA
                       
Cuando yo muera, quiero
Que abra la tierra su oscura boca
Para tragarme, y quiero
Que llore el cielo su fértil lluvia
Toda la noche para mojarme
Y quiero
Que en esa tierra que me devora
Con sus mil bocas, una semilla
Que haya mil años soñado, despierte
Y quiero
Que nazca un árbol sobre mis restos
Que día a día son devorados
Y transformados en nueva vida
Y quiero
Que sus raíces sean espadas
Clavadas en esa carne que ya no es mía
Bebiendo mi sangre muerta, mi sangre viva
Y quiero
Que lluevan hojas, flores y frutos
Abejas, pájaros, mariposas
Nieves y llamas de todas sus ramas
Y quiero
Hasta mi muerte siguiente
Ser la sangre, la savia de ese árbol
El secreto alarido del follaje.
 
 
 
 
 
                MI CREDO
 
       
Sí, yo creo
Creo en la tierra y en el cielo      
En la tierra húmeda bajo mis pies desnudos         
En el cielo límpido que mis ojos beben 
Como el pan de los cuentos de hadas que nunca se acaba             
 
Sí, yo creo
Creo en los árboles
Torreones de antiguo silencio
Que sorben la sangre de la tierra
Y tragan el aliento del cielo
 
Sí, yo creo
Creo en los pájaros
Que celebran la vida de día y de nochePorque saben que la vida quiere ser celebrada
 
Sí, yo creo
Creo que los árboles y los pájaros se aman
Creo que el cielo y la tierra se aman
Creo que el viento y la lluvia y la niebla nos aman
 
Y creo
Que somos nosotros los que no amamos
Y nosotros, los que no creemos
Nada más que nuestras propias mentiras
 
La Tierra canta con todas sus voces
Sólo nosotros callamos
Sólo nosotros no oímos
 
El corazón de la Tierra late
Como un tambor infinito
Para que todos sus hijos dancen
Sobre su piel con los pies desnudos
 
Yo creo
Sí, yo creo
Hasta el fin de mis días yo creo.
 
 
 
 
CELEBRACIÓN
 
 
Celebro el viento que hiere y la brisa que besa
El cielo nublado, el cielo estrellado, el cielo soleado,
La niebla de ayer, la lluvia de hoy, el sol de mañana
 
Y celebro
Los pájaros que trinan, los que silban, los que chillan
La simetría festiva de sus vuelos nupciales
Y la danza no ensayada que en el cielo dibujan
Sus bandadas
 
Y celebro el bosque inmemorial, inmóvil
El rumor de la brisa entrebesando sus hojas
El silencio que sus árboles gritan
 
Y celebro
La comezón de la hierba en mi piel
Y la humedad de la tierra en mis pies
Y el olor de la hierba y la tierra embriagadas de lluvia
 
Y celebro
A todos los hijos del cielo y la tierra
Sí, y al sol y a las estrellas
Y a mis amigos y a mis seres queridos
Sí, todo esto celebro
Y celebro el vino, la canción y la mujer
Y celebro la guerra como los héroes la hacían
Y celebro que he nacido, y celebro
Que un día he de morir
Sí, todo lo celebro, todo
Excepto la mentira y la miseria de los hombres
Noviembre de 2005
 
 
 
 
 
 
                        HOY ES UN BUEN DIA PARA MORIR
 
 
        El viento sopla
        El viento ruge
        La lluvia arrecia
        Los árboles se nutren de esa furia
        Y alimentan su intenso, su hondo silencio
 
        Sopla el viento, porque sabe
        Que hoy es un buen día para soplar
        Ruge el viento, porque sabe
        Que hoy es un buen día para rugir
        Para mostrar su furia, y alimentar
        El silencio de los árboles
        Y para ellos
        Es un buen día
Para beber de la furia del viento y la lluvia
        Y hacer oír su silencio
 
        En la piel de la Tierra, las ciudades
        Son puñaladas
        Y los caminos de asfalto
Son cicatrices
        Pero la Tierra sabe que hoy
        Es un buen día para sangrar
        Y sangra
 
        Y hoy, como todos los días
        La Tierra sabe que es un buen día
        Para ser madre
        Para dar vida
        A tantos hijos que no se pueden contar
 
        Y allá arriba
        El cielo inalcanzable, inalcanzado
        Por el humo y los venenos de los hombres
        Sigue embriagando, sigue brindando
        Sus estrellas a ricos y a pobres
        Su azul sin fondo a viejos y jóvenes
        Porque hoy, como todos los días
        Es un buen día para brillar
 
        Lo saben el fuego y el agua
        La hierba, la tierra, las piedras
        Qué día magnífico es hoy
        Para arder en las llamas de la vida
        Para ahogarse en el agua de la vida
        Para nacer, para vivir, para morir
 
        Durante más de un ayer lo ignoraba
        Pero hoy lo sé
        Cuando el corazón es un río del fuego
        Del manantial de la vida
        No hay temor a la muerte
        Si hoy debiera morir, moriría
        Abrazado a la vida como a una mujer
        Crucificado a la vida
        Hoy es un buen día para morir.
 
 
 
 
 
                        HECHIZO DEL MAR A LA NOCHE
 
 
        Anoche estuve frente al mar
        Oyendo, mirando, soñando
        Dejando que lamiera
Y bebiera mis pies
 
        De un abismo allá atrás, surgía
        Su ronco, su ronco bramar
        Y en mis oídos, rugía
        Como si hubiera tigres escondidos
        Entre los pliegues de sus olas
 
        Inexorable
        Negro como el cielo, su oleaje
        Veteado, coronado de espuma
 
        El mar esconde tigres, caballos, dragones
        Que se hacen y deshacen en su espuma
Desde que el mar existe, y mientras
Exista el mar
 
Hechizado soñaba, rogaba
Que el mar me hechizara
El mar es una bruja vieja y joven
Tan vieja, tan joven como el mismo mar
Terrible como el mar
Hermosa
Como el mar
 
El mar era la boca de un dios desconocido
Que me atraía, que me atrapaba
Hundiendo mis pies en su húmeda arena
Bautizando mi piel con su agua salada
Consagrando mi cuerpo en su inmensa garganta
Transformando mi alma en sus olas
 
Desperté del hechizo y me fui
Y al mirar hacia atrás por última vez
Vi que el mar seguía ahí
Rugiendo, oleando.
La Lucila del Mar, febrero de 2006
 
 

 

CANCIÓN PARA UN ÁRBOL CONDENADO A MUERTE

 
Hoy puede ser el último día
Que vea tus hojas temblando en la brisa
Bailando en el beso del aire
Brillando en el soplo del día
Como si nunca fueras a morir

Hoy puede ser el último día
Que tu copa me cobije, me proteja
Que derrame en mi piel su lluvia sombría
Y que tus pájaros te agradezcan con su canto
Como si nunca fueras a morir

Hoy puede ser el último día
Que hundas tus raíces en la Tierra
Buscando el hondo vientre de tu Madre
Bebiendo los latidos de su sangre
Como si nunca fueras a morir

Hoy puede ser ese último día
Porque los hombres te han juzgado y condenado
Sí, los que mataron a tu hermano
Los miserables
Te talarán

Cuando mañana tu tronco derribado
Sangre en la tierra su verde sangre
Pasarán los miserables a tu lado
Y no sabrán que antes que ellos te mataran
Vivías
Como si nunca fueras a morir

Sólo yo rogaré por tu alma al Gran Espíritu
Y sólo en mi pecho el temblor de tus hojas
El trinar de tus pájaros
Y tu insondable belleza
Serán lluvia, llanto y sangre

Y nuestra madre nos hará una promesa:
Venganza sobre esos miserables.
 
 
 
SI MIRAS AL FONDO DEL MAR

Si miras al fondo del mar
Verás otro cielo del mundo

Si miras el cielo
Verás otro mar

Verás una puerta, ábrela
Dondequiera que mires

Mira una flor
Verás una risa llorando
Y una lágrima riendo

Mira dentro de ti
Las estrellas que no puedes tocar
Tu corazón las posee

La vida está en todas partes
La vida no muere
La vida es


Necesito que seas libre
El océano te llama, ve
Sé una gaviota
Sé la marea
Sé la espuma que flota en las olas
 
 
 

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