Danièle Trottier

 

Antología poética

 
 
La mujer de Georgino
 
Inacabable es serpentino camino
amasado de barro, troncos y curvas
subidas y bajadas
rumbos al Norte
frontera con Honduras
ahí donde las comarcas con nombres de santos
parecen santiguar la pobreza
 
Implacable ese calor de parturienta
bajo ese sol desquiciante
que todo lo quema
lo desdibuja  lo disuelve
 
Agobiante esa sed de desierto
rodando por la vegetación recia
arisca y polvorienta
cuando no sombreada
con su verde mojado
de anchas hojas dentelladas
 
Caótica esa ruta
con su encaje de despeñaderos
y desfiladeros
y maldita esa donación
de Alemania del Este
con sus cuatro ruedas motrices
y un motor en perpetuo asombro
 
Apachurrados esos cuerpos
acrimoniosas esas axilas
que esbozan en la tela
sus concéntricas acuarelas
sudor en la frente
para amasar el pan de nuestro día
aguas en cada porosa parcela
de nuestro exhausto templo
 
Repentina esa llegada al rancho
de la mujer de Georgino Andrade
casita de cansados tablones, fogón y pila
el perro del lugar
y la mujer de Georgino Andrade
de pie  mirándonos
levemente ladeada como la gente del campo
eso creemos
 
Hermosa cruzada
la de Georgino Andrade
que de campesino pobre se hizo alfabetizador rico
y con la delirante riqueza de su vocación
se volvió organizador
de su comarca y de su gente
 
Cruento sino
el de Georgino Andrade
primer caído de la Cruzada
que fue matado por la Contra
con saña y picahielo
 
Insostenible ese picahielo alzado
esa camisa de horrendos paisajes
que esbozan en la tela
sus concéntricas acuarelas
de opaca sangre
 
Inaguantable ese sol asesino
ese altar  esos gestos
ese cuerpo destrozado
ese amoroso despojo
esa mujer
ese dolor  esa pena  ese grito
callado
encerrado entre tantas fibras
de corazón
©Danièla Trottier, 2002
 
 
 
 
Íntimo desastre
 
Qué esconde
dentro de su chaqueta
de fiero potrillo
 
la sangre bebe
y se exhibe
alrededor de la herida
 
la floja tela del pantalón
el cinturón de hebilla ancha
el pelo demasiado corto
la vena salida
 
la sangre se derrama
y canturrea
en la alfombra
 
qué inabarcable
dolor
se oculta
en su terca frente
de joven agrietado
 
enamorado roto
frágil como la escarcha del alba
conmovedor hielito de primavera
que llora sobre nuestras cabezas
su corazón hecho trizas
 
hombrecito  pajarillo
fracturado  mal armado
golpeado cojo adolorido
 
la sangre se va secando
y se seca
alrededor nuestro
 
el rifle que disparó
el gatillo colgando
el íntimo desastre
de aniquilarse
a los catorce
©Danièla Trottier

 

 

Si hay raíz en esta vida
 
Si hay raíz en esta vida
la he tragado hace años
por descuido
 
he tropezado con ella
no me he detenido
 
la he atisbado
entre dos espasmos de amor
la he perdido
en el fondo del barril
 
la he reconocido
en mis hijos
la he llorado
en mi desierto
 
la he implorado de existir
suplicado de acercarse
la he golpeado con todas mis fuerzas
y he empezado a gritar
©Danièle Trottier
 
 
 

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