Brenda Gallegos

 

Antología poética

   
HASTÍO COLOQUIAL
 
Abro este tumultuoso libro
simultáneamente acontece
tranquila música
la sangre me hierve
 
Y vuelvo a escuchar
rumores malditos
atizando corrupción
manipulando padrones
de la próxima elección
 
Y arriba en discurso pleno
los buitres de los mass-media
conmueven a la gente
con historias de esas…
unas amarillistas y otras color arena
 
Y las víboras paseándose
con taconear enfermo
de entrevistas nocturnas y de muchos arreglos
sigo esperando el último intento
para agitar esta tierra
                  
creyendo ser amazonas
en esta podrida esfera
sonrisas a medias
un lo siento servil                                
y queriendo esquivar mucha, pero mucha… ¡mierda!
 
 
 
PRIMERA OPCIÓN
 
Te espero desde hace 7 leguas
y añoro lo triste de tu mirada
concibo múltiples imágenes
haciéndole el amor a la nada
 
Escucho de tu voz: “Tocarme”
del deseo encadenante con brisa hacia el sol
por cada respiro sintonizado
siento tu lengua ensordecerme
 
Alborotando las ansias por un supuesto
enredarme en tu pecho
alisarte tu cabello alborotado
refugiarme en tus recuerdos
 
Con toda esta creación fantástica
ignoro el alrededor hostil
mas tu imagen sigue pura
y sin quitarte o añadirte ...prefiero morir ¡¡¡
 

 

 
¿DUDANDO?
 
Y me parece que fue ayer
tal instante, tal sentir
consumiéndome el deseo
al verte, quisiera liberarme
 
Encadenarme y sentirme derecha
de no sostener pláticas inciertas
pero al verte quisiera entrar en tu mente
 
Cegar la luz de tu tormento
disfrutar de raíz y ni siquiera mirar atrás
al observarte me expiran más los poros
y arrullo intensamente el niño que llevo dentro
 
Cuando te veo los olivos florecen l
la cicuta me sabe a miel
y se esfuma todo el instante rebelde
 
La crudeza sexual viola mí espíritu
y el deseo pervertido nos separa un milímetro
y no puedo impedir
que las hormonas trabajen
 
Y después del encuentro
como despavorida
a encender la candela al santo
sabrá Dios sí serán demonios
 
Del deseo, de lo prohibido,
de la justificación, del pretexto,
de la gloria, del infierno
de la atadura, de la liberación
del querer y no poder hacerlo
 
 
 
ALQUILO MI CUERPO
 
Señor, señor, me vendes emoción
antes que todo descarte el machismo
evada la lujuria
desvístame de la sumisión

Joven, joven, te vendo mis años mozos
a cambio de un poquito de emoción
sentirme elogiada un poquito
cada segundo y con tentación

Señor, señor, joven, joven
estoy barata, en oferta y promoción
no lo hago por sexo, mucho menos por compasión
sólo deseo sentirme mujer el día de hoy.
 
 
 
APUÑADOS

Apuñados como escasos frijoles
sintiéndonos los olores
juntándonos desconocidos
sintiéndonos los alientos

Esto es a diario
cada mañana, tarde y noche
prestándonos al juego cotidiano
nadie protesta, sólo la necesidad

¡Vaya niño, mercado vas!
colaboremos señores, es de cuatro
Vaya, vaya, vale dos pesos
¡Cuidado! ahí viene la broa

Y seguimos...apuñados
más bien hacinados
en la carcoma de cada día
en el hambre palpitantes del mediodía.

 

 
 

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