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- Modos De Morir
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Sobre la
tierra negra quedó
- la
estela roja.
- José. M.
Poveda
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- En el surco
- el labrador acude a su existencia,
- es sólo un rostro tenue
- una felicidad imprecisa.
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- Todo el destino
- habita en sus semillas,
- el reino,
- la armonía.
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- Lo enterrarán al pie de la
arboleda
- junto a la mala hierva.
- No iremos a su entierro,
- en la ensalada de las tardes
- hemos comido poco a poco su
cadáver.
- (Perteneciente
al Libro Extinción,
- Editado por
Ediciones Matanzas en el 2001)
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- Las hormigas coloradas
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- .. y el
estrépito devastador
- de las
enormes hormigas coloradas
- Gabriel G. Márquez
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- Aquí está la masa,
- se mueve en su rebaño doloroso
- sobre las carreteras y ciudades.
- Soy otra cabeza entre miles de
cabezas,
- escribo falsos pergaminos,
- entre mis piernas escondo la cola
de cerdo.
- Yo también padezco la ceguera de
Melquíades,
- el infortunio del encierro.
- Y no tendré que esperar todo un
siglo,
- las hormigas coloradas
- ya devastaron a mi generación.
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(Perteneciente al Libro El Costal de los pecados,
- Editado por
Ediciones Matanzas en el 2006)
- El terco
persistir de los poetas
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- Paul Eluard, escribió:
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- La poesía debe tener como fin
- la verdad practica.
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- O quería burlarse de nosotros
- con su francés social,
- o sin dudas
- fue traicionado por la poesía,
- severamente,
- como a un paria en el mundo
- de los clásicos.
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- La poesía debe tener como fin
- recortarse en la barriga de la
historia,
- vivir su indigestión mientras el
hombre
- se posa en las estrellas.
- Reconocemos su inutilidad,
- aún así, persiste.
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- O quiero tomarles el pelo
- o la poesía me ha castigado,
- severamente,
- como a un paria en el parnaso de
los hatos,
- bien al sur.
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(Perteneciente al Libro Inédito, El terco Persistir)
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- Al borde
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- Vivir al borde del abismo,
- sin dinero, sin papeles de honor,
- sin manecillas lentas,
- vivir aquí y ahora
- sin escrutinios filosóficos ni
sombras de servicio,
- Vivir, sólo ese acto de lavarse
los ojos con el agua de Dios,
- de mirar la mañana húmeda que nace
- y preguntarse que milagro ocurrió
- para que siga latiendo mi corazón,
- aquí, sobre una isla que ha estado
- siempre ha punto de estallar,
- en el centro de un mundo
- que para nosotros es una extraña
metáfora.,
- una lejana libertad del eco que no
vuelve.
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(Perteneciente al Libro El Costal de los pecados,
- Editado por
Ediciones Matanzas en el 2006)
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- El aprendiz…
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- Hay hombres que cruzan,
- se afanan contra el mar y
sobreviven a sus mitos.
- Otros que desconciertan
- con su manera de hacer alas,
- su libertad, la historia
prohibida de los genios.
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- Yo sólo navego lentamente
- en las brutales aguas,
- aguardo entre murmullos
- bajo las risas del sabio
navegante
- el viento que destruya mi
barca,
- la tormenta.
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(Perteneciente al Libro Extinción,
- Editado
por Ediciones Matanzas en el 2001)
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- Mariposa gitana
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- A mi
esposa Aliuska Caballero
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- Qué locura me inventas carne
en giros
- en plena luna llena
- y tú desafiando la violencia
de los lobos,
- con las piernas por ego, con
tus ojos eslavos
- y esa densidad de reina
- que ataca mi silueta retorcida
y esquiva.
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- Qué locura te inventas
- mariposa gitana, nocturna,
- detén tu lengua ahora, el
alivio del hambre
- en esas selvas que riegan tu
fragilidad.
- Detén por un instante el
apetito,
- vuela sobre mí,
- anida en este sexo,
- devórale las hojas a su árbol.
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(Perteneciente al Libro Inédito, El terco Persistir)
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- El mulo
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- El señor del pelo blanco
- saca sus plátanos de la jaba
negra,
- se mezcla el juego natural de
los colores.
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- Yo jamás he trabajado
- con la dignidad que espera ese
señor de un hombre,
- mis poemas no paren frutos
- que puedan comerse con la
felicidad del sembrador.
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- Mis poemas son como mulos,
- asisten al desequilibrio de la
vida;
- pero no alcanzan a
reproducirla por si mismos.
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- El señor del pelo blanco
- va a morirse en paz,
- yo moriré con el dolor rabioso
- de las almas inútiles.
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(Perteneciente al Libro Inédito, El terco Persistir)
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- Cristal Histórico
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- A ti,
- hombre antiguo,
- lector sobreviviente.
- No encontraras respuestas
- entre las líneas egoístas del
poeta,
- los nexos entre su palabra y
la realidad
- han sido tergiversados por la
historia...
- ¿Que otro destino puede
esperarse,
- para una criatura que
construye su reino
- en las arenas movedizas de la
poesía?
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(Perteneciente al Libro Inédito, El terco Persistir)
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- Democracia
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- Hay que ver como se enluta el
corazón de quien limpia las zanjas
- y hay una fiesta cerebral en
la despensa de los nuevos ricos.
- La vida no miente, se le puede
adornar con libros y estadísticas;
- pero la verdad late en las
esquinas
- sin que la furia o la
ignorancia puedan contenerla.
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- El paraíso es sólo una
posibilidad
- que necesita a todos para
imponer su égida colosal,
- a tiros o a mordidas se pueden
sostener las utopías,
- lo ideal es sostenerlas con el
voto significante
- de cada ser humano... A
Correr,
- este es un mundo que va
quedando estrecho de personas.
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- Estrecho, Derecho, Belicoso,
- un tiempo a la medida de los
exterminios, de los La Vey,
- con sus cruces retorcidas y el
dinero fluyendo como un río
- que cae en sus cascadas sobre
las mismas notas del poder.
- Música bárbara, la sinfónica
de la muerte y el cañonazo.
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- Y los monarcas con su risilla
caricaturesca
- lista a tragarse un micrófono
de chocolate.
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- Los colores de esos códigos de
la era cybert,
- el amarillo para esperar una
muerte quizás,
- el naranja para esperar la
muerte toda, el desastre de América,
- el mismo desastre que ciertos
fratricidas
- han ido sembrando en su
nombre,
- como minas de un horror que
crecerá y se multiplicará
- para fortuna de los fanáticos
y los millonarios del holocausto..
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- El daño colateral de estar
matando al mundo
- es sólo un sacrificio para
anclarse en los mares del futuro,
- si quedan mares, si quedan
costas, si quedan poetas
- con los que hacer la hoguera
de la paz occidental,
- poetas que sirvan de
combustible a esta revolución inversa,
- en la que las águilas del
mundo
- van a comerse como postre
nuestro cerebro cívico.
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(Perteneciente al Libro Inédito, Calles al Sur)
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- El viejo poeta, el
borrachín del verso
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- El viejo poeta
- moja sus labios en alcohol,
- acomoda la bolchevique,
- ese último recuerdo que ha
sobrevivido
- a todas las traiciones, a los
mares,
- incluso al hambre impertinente
- que se niega a hacer nido en
otra parte.
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- En el bar los rostros son
nuevos,
- y aunque de ves en cuando
- alguien a lo lejos insinúa un
saludo,
- ya nadie le propone un trago,
- nadie llega a consolar su sed,
- como antes,
- cuando tenía espacio en las
revistas,
- cuando las bestias
- del poder lo mimaban.
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- El viejo poeta escribe, en
avalanchas,
- como si del acto de dibujar
sonidos
- dependiera poder abrir sus
grandes ojos
- la mañana siguiente, ya nada
le asusta,
- pretende permanecer pese al
olvido
- de sus contemporáneas,
- pese a las sombras permanecer,
- pese a la muerte,
- esa línea difícil.
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(Perteneciente al Libro Inédito, El terco Persistir)
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- Los porteros
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- Una cerca, otra cerca,
- un mundo de cercas y porteros.
- Más me intimidad los porteros,
- son prolongaciones armadas del
concepto
- un ALTO grasiento
- que a diferencia del alambre o
del muro,
- no se limita sólo a irrumpir
- sobre el paso deteniéndolo,
- también persiguen, violentan,
- condenan el intento de
caminar.
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- Sucede con estos porteros,
- que además de vivir
- rodeados de puertas y de
muros,
- cargan con uno dentro.
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(Perteneciente al Libro El Costal de los pecados,
- Editado
por Ediciones Matanzas en el 2006)
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- ***
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- Todo poeta es un árbol
torcido,
- los años,
- o corrigen el tronco
- o lo quiebran.
- Es el
poema inicial del libro
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(Perteneciente al Libro El Costal de los pecados,
- Editado
por Ediciones Matanzas en el 2006)
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